Futbol Infantil (Las Posiciones)

Fernando Vargas

Por José Ortega Ramírez MEX

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los entrenadores en el futbol infantil se deriva de la forma de colocar (distribuir) a los niños sobre el terreno de juego durante sus partidos de competencia, con el objetivo de que éstos puedan tener una mayor eficacia en la ocupación de los espacios. El dominio del espacio de juego es una tarea demasiado compleja para los niños que se inician en la práctica del futbol, esto (antes de los 10 años) es comprensible por el hecho de que no poseen una lectura de juego suficientemente desarrollada y porque presentan una reducida visión periférica, aspectos que no les permiten visiblemente espacios de juego muy grandes. Si a esto sumamos el hecho de que el principal centro de interés de los niños durante el juego es el balón, se tiende a una gran aglomeración de los niños alrededor de éste, con las inherentes dificultades de una ocupación racional del terreno de juego.

La función de los entrenadores en estas edades es hacer que los niños puedan pasar de estar centrados en el balón a estarlo en el juego, ósea, hacer que las preocupaciones de los niños dejen de recaer solo en el balón y se extiendan también a los compañeros, los rivales y el espacio de juego a ocupar durante sus partidos competitivos. Ésta es una fase que tarda algún tiempo en ser resuelta, y es necesario que los entrenadores tengan paciencia y perseverancia. El dominio del espacio de juego, así como el aprendizaje y conocimiento de las posiciones que los niños deberán ocupar en el seno de un equipo, van a ser adquiridos y desarrollados a lo largo de su trayectoria futbolística, a través de las sesiones de entrenamiento y competencias.

Los entrenadores contemporáneos deben comprender la importancia de la utilización de las posiciones de los niños a la hora de competir, por desgracia es triste que algunos “entrenadores” limitan el desarrollo de los niños. Podemos encontrar, por ejemplo, uno muy claro en el fútbol infantil donde algunos “entrenadores” condicionan la formación de los niños más “gorditos” relegándolos simplemente a jugar como guardametas, frenándoles su lógica progresión en el aprendizaje de este hermoso deporte. En el fútbol infantil debemos evitar la especialización de los niños en puestos específicos, por lo que el trabajo con todos será igual o muy parecido, incluso dedicándoles más tiempo a aquellos que puedan tener más problemas de aprendizaje motriz que los demás. Para evitar esta especialización temprana los entrenadores deben programar la formación con tiempo, pasando por unas fases previas de obligado cumplimiento previo a las competencias. Lógicamente en esta fase los entrenadores deberán considerar principalmente que cada uno de los niños jueguen y experimenten las diferentes posiciones para que pueda aprender globalmente este deporte del futbol hacia un aprendizaje multilateral.

José Ortega Ramírez MEX

Maestro en Ciencias del Deporte, exfutbolista profesional y ultramaratonista con más de 20 años de trayectoria en el ámbito deportivo. Ha dirigido equipos en las tres divisiones profesionales del fútbol mexicano y colaborado con clubes como Santos Laguna, Real Sociedad de Zacatecas y Águilas Reales. Es coach deportivo internacional, especialista en programación neurolingüística, autor de tres libros y artículos científicos, y conferencista hispano. Ha sido instructor certificado por el Real Madrid y Liverpool FC, además de liderar procesos de capacitación en instituciones como FEMEXFUT 7, CARFUT e INCUFIDEZ.

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