ES SOLO UN JUEGO

Por Juan Carlos Mercado

El futbol es el deporte más importante del planeta. Se juega en todos los países y en muchos niveles diferentes. Las reglas del juego son las mismas para todo el futbol alrededor del mundo, desde la final de la Copa Mundial de la FIFA hasta un juego entre niños en una villa remota. (IFAB, 2018).

En la presente columna no se tratará ningún aspecto relacionado con la preparación deportiva del futbolista, tampoco de los aspectos técnicos o tácticos, de hecho, no se tratará ninguna situación que ocurra dentro de la cancha o en las áreas de entrenamiento. 

El tema de esta columna es extra-cancha, se trata de la afición. Porque el fútbol es también el deporte más popular del mundo y cuenta con la afición más apasionada.

La afición es la parte más colorida del futbol, alegremente asisten a los estadios con las playeras de sus equipos, algunos con tambores y trompetas, con la cara pintada, con mascaras o disfraces. Alientan hasta el cansancio, cantan acerca de las hazañas de su equipo y del sincero amor que sienten por él. Durante la actual pandemia ante la imposibilidad o limitación de asistir a los estadios, todo ese colorido y alegría se ha transportado hacia las redes sociales. Frases como: ¡Vamos equipo! ó ¡te quiero ver campeón! No pueden faltar en los comentarios de las publicaciones.

El aficionado moderno se encuentra más ligado a su deporte favorito que nunca, a través de internet se da cuenta fácilmente de cuales son los próximos compromisos de su equipo o jugador favorito. Encuentra una enorme cantidad de estadísticas y opiniones de expertos y no tan expertos, por su puesto, puede emitir de la misma manera sus opiniones y también puede disfrutar de los partidos a través de medios oficiales o clandestinos de streaming desde su casa, auto o hasta en el trabajo.

La palabra pasión, muy comúnmente utilizada por los medios deportivos para expresar el cúmulo de emociones y sentimientos de la afición hacia su equipo. Pasión proviene del latín passio que significa sufrir o padecer, también sus orígenes tienen relación con la palabra enfermar. El aficionado enferma de alegría cuando su equipo juega y más cuando gana, pero ¿qué sucede cuando el equipo pierde? El verdadero fan dice: “No pasa nada, en la próxima nos recuperamos” ¿Y si no se recuperan? El aficionado es fiel y reafirma: “Adelante, contigo en las buenas y en las malas”. ¿Qué sucede si el equipo sigue perdiendo durante varios partidos seguidos? Es entonces que la fidelidad se desvanece y la palabra pasión cobra su verdadero significado y el aficionado sufre, padece, enferma y comienza a buscar culpables y a pedir en una bandeja la cabeza del director técnico y de los jugadores que “no sudan la camiseta” y que “le faltan al respeto a la historia y los colores”.

Decidí escribir esta reflexión, después de compartir comentarios a través de las redes sociales con quien decía ser hermana de un jugador profesional de la Liga Mx. El jugador actualmente es muy irregular en su desempeño y forma parte de un equipo importante, pero con una racha negativa. En esa publicación, el futbolista reaccionó “Me divierte” con su cuenta personal de Facebook a los insultos de un aficionado que, entre otras cosas, lo llamaba soberbio. Por mi parte comenté que sus reacciones confirmaban la declaración del aficionado, además de que está bien que lea a la afición, porque a pesar de que sean ofensas, le pueden servir de motivación en la cancha, a lo que la hermana contestó que no solo eran insultos, que en varias ocasiones habían sido vidrios rotos en casa y el auto o pinchaduras en las llantas. Después de una serie de comentarios concluimos que al futbolista se le debe exigir en la cancha y nunca pasar por encima de sus derechos humanos.

Los atentados contra los deportistas no son algo nuevo, por mencionar un par de ejemplos. En 1994 durante la fase final de la copa del mundo el defensor Colombiano Andrés Escobar anotó un autogol, el equipo colombiano fue eliminado en la primera ronda y a los pocos días el futbolista fue asesinado. En 2010, en la Ciudad de México el jugador Paraguayo Salvador Cabañas, entonces delantero del Club América recibió un disparo en la cabeza al cual sobrevivió pero que lo orilló al retiro. Existen diferentes versiones sobre estos atentados que desvinculan el aspecto deportivo. Sin embargo, siempre quedará la duda si fueron por el buen o mal desempeño del jugador.

Es momento de que el hincha deje que las directivas de los clubes exijan a sus jugadores por el mal desempeño y si desde el punto de vista de la afición, la directiva no toma cartas en el asunto o las decisiones no son las que se esperan, se debe recordar que son ellos quienes ganan o pierden partidos y campeonatos, y que son ellos quienes ganan o pierden dinero. Para el aficionado el futbol es solo un juego.

Trabajos citados

IFAB. (2018). The laws of the game. The International Football Association Board, Zurich.

Juan Carlos Mercado Arroyo

Maestrante en Ciencias del Deporte en la ENED sede León, Gto.
Entrenador de Taekwondo en Guerreros Aztecas Tkd A.C.
Miembro activo de la Asociación Guanajuatense de Taekwondo A.C. y la Federación Mexicana de Taekwondo A.C.
Asesor deportivo y preparador físico independiente.
Docente en nivel superior.

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