
Por Edgar Enrique Suárez Nava
No es una pausa del aprendizaje.
Es su acelerador.
Cada vez que el cuerpo se activa, el cerebro gana ventaja. La educación física no compite con las materias “intelectuales”; las potencia. Desde la neurociencia sabemos que el ejercicio físico incrementa el flujo sanguíneo cerebral, estimula factores neurotróficos y optimiza las redes neuronales responsables de la atención, la memoria y el autocontrol. Un cerebro en movimiento es un cerebro listo para aprender.
El estudiante que se ejercita no solo mejora su condición física: mejora su capacidad para concentrarse, gestionar emociones y sostener el esfuerzo cognitivo. El ejercicio regula el estrés, afina la función ejecutiva y prepara al cerebro para enfrentar desafíos académicos con mayor claridad mental y resiliencia. No es motivación pasajera, es biología aplicada al aprendizaje.
La educación física, cuando es intencionada y bien diseñada, se convierte en una estrategia pedagógica de alto impacto. Cada reto motor entrenado fortalece también la toma de decisiones, la perseverancia y la confianza. El cuerpo aprende a superar obstáculos y el cerebro traduce esa experiencia en rendimiento académico.
Quitar movimiento al horario escolar no ahorra tiempo: lo roba.
Ignorar el ejercicio es renunciar a una ventaja académica comprobada.
La pregunta no es cuánto tiempo dedicamos al ejercicio en la escuela.
La verdadera pregunta es cuánto aprendizaje estamos perdiendo cada vez que obligamos al cerebro a aprender inmóvil.
Dr. Edgar Enrique Suárez Nava. Licenciado en Educación Física, Máster en Gestión y Administración Deportiva y Doctor en Educación y Ciencias Aplicadas al Deporte. Cuento con más de 18 años de experiencia en el ámbito educativo y deportivo, desempeñándose como docente, entrenador, coordinador académico y conferencista internacional. Mi labor profesional se ha centrado en la formación integral de estudiantes y atletas, así como en el diseño y liderazgo de proyectos que integran la actividad física, el aprendizaje y la neurociencia aplicada, con el objetivo de promover estilos de vida saludables y procesos educativos más eficaces. Mi enfoque se fundamenta en el liderazgo educativo, la inclusión y la transformación social a través del deporte, con especialización en neurociencia aplicada a la educación física, neuropedagogía, gestión deportiva, formación docente y entrenamiento deportivo de alto rendimiento.
