Por Rafael Cortez
El pasado 20 de agosto, una de las grandes estrellas del fisicoculturismo mundial, Urs Kalecinski, decidió abandonar la Classic Physique para dar el salto a la categoría Open, debido a las dificultades cada vez mayores para cumplir con el peso límite. Su decisión fue sorpresiva: tras el retiro de Chris Bumstead “Cbum”, seis veces Mr. Olympia, Urs se perfilaba como el gran favorito para conquistar el trono vacante gracias a su impresionante estética y simetría.
El movimiento tiene un trasfondo mayor. La Open es la categoría más reconocida históricamente, donde nacieron leyendas como Arnold Schwarzenegger o Ronnie Coleman, y donde se forjó la llamada Mass Monster Era. Durante los últimos años, esa categoría perdió protagonismo frente a la Classic, que gracias al dominio y carisma de Cbum se convirtió en la división más seguida a nivel mundial. Pero con su retiro y la salida de Urs, la Classic corre el riesgo de perder el foco que la hizo tan popular.
Los aspirantes a llenar ese vacío existen: Ramon Dino, Mike Sommerfeld y Wesley Vissers son los principales nombres, pero ninguno tiene garantizado el magnetismo necesario para convertirse en la nueva gran estrella. Además, la presión de los cortes de peso extremos podría empujarlos a tomar el mismo camino que Kalecinski, debilitando aún más a la Classic.
La incógnita ahora es doble. Por un lado, si Urs será capaz de resistir en la Open contra monstruos como Samson Dauda o Hadi Choopan, donde el tamaño sigue siendo la moneda de cambio. Por otro, si podrá conservar esa estética y simetría que lo distinguieron en Classic y convertirse en un híbrido: un atleta con la masa de un coloso y la armonía de un clásico. ¿Será capaz de emular a Lee Priest y erigirse como el nuevo asesino de gigantes, o terminará perdiéndose en una masa de músculos donde lo estético pasa a segundo plano?
El culturismo vive un punto de quiebre. Sin una nueva figura carismática en Classic, es inevitable que los ojos del público vuelvan a la Open, reavivando la fascinación por los gigantes y tal vez dando inicio a una nueva era. La gran pregunta es si será un simple regreso a los noventa, cuando mandaban los monstruos, o si presenciaremos el nacimiento de un estándar distinto, donde tamaño y estética se fusionen para redefinir lo que significa la perfección física.
Rafael Guillermo Cortez Menez
Egresado de la carrera de Derecho y actualmente estudio la Maestría en Periodismo Deportivo. Soy un amante del deporte y creo en su poder para contar historias que inspiran, cuestionan y unen. Busco combinar el análisis y la pasión para comunicar el deporte con profundidad, claridad y respeto por quienes lo hacen posible.

