Por Ángel Gutiérrez Torrent PR
En un mundo donde la urbanización y el sedentarismo amenazan la salud pública, la movilidad sostenible emerge como estrategia clave para vincular actividad física, cuidado ambiental y bienestar colectivo. Integrar desplazamientos activos —como caminar o usar bicicleta— en la vida diaria no solo reduce emisiones contaminantes, sino que fomenta hábitos saludables, previniendo enfermedades crónicas (diabetes, cardiopatías) y mejorando la salud mental.
Las ciudades deben priorizar infraestructuras peatonales y ciclables, junto con espacios recreativos accesibles, para convertir la movilidad en un acto natural de movimiento. Programas comunitarios que promuevan deportes al aire libre —en parques o plazas—, combinados con políticas públicas que incentiven el transporte activo, generan entornos donde la salud individual y planetaria convergen.
La evidencia respalda este enfoque: la OMS destaca que entornos activos reducen un
25% el riesgo de mortalidad prematura. Además, prácticas como el Green Exercise (ejercicio en naturaleza) potencian beneficios físicos y emocionales, mientras mitigan el estrés urbano.
Como profesionales del sector, nuestro rol es abogar por alianzas intersectoriales — gobiernos, urbanistas, educadores— para diseñar comunidades que prioricen el movimiento humano sobre el vehículo motorizado. La sostenibilidad no es solo ambiental; es un compromiso con generaciones futuras donde el deporte y la recreación sean pilares de una sociedad resiliente y saludable.
Incluir movimiento en la rutina no ”es solo ejercicio: es un acto de cuidado personal y colectivo. La salud pública del mañana comienza con los pasos que damos hoy
Ángel Gutiérrez Torrent Capacitador Físico
Lic. En Actividad Física y Salud Pública (Rafa-Pana, CDC, UPR) |
Especialista en Exercise is Medicine (ACSM) | Master Trainer en Automanejo de Condiciones Crónicas (Stanford Medicine) | Especialista en Manejo del Dolor (NSCA) | Fundador de Fitness Experience – FE Inc.
