Trastornos del sueño en deportistas, factores y consecuencias asociados

admin-xtnegocio

Antonio Eugenio Rivera Cisneros antonio.rivera.academico@gmail.com

Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte

León, Gto. México

Jorge Manuel Sánchez González juevesm@gmail.com

Mexican Federation of Clinical Pathology, A.C. (FEMPAC)

National Institute of Learning, Skills and Research in Sciences, S.C (INAHIC)

Zapopan, Jal. México

María Cristina Morán Moguel mc.moran.moguel@gmail.com

Centro Universitario de Ciencias de la Salud

Universidad de Guadalajara

Guadalajara, Jal. México

Pablo J Medina Sánchez  pjms73@yahoo.com 

Hospital General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado

León, Gto. México

Jorge Horacio Portillo Gallo galeno_100@hotmail.com

Asociación Latinoamericana de Patología Clínica y Medicina de Laboratorio

A.C. Chihuahua México

RESUMEN 

Los trastornos del sueño son prevalentes en la población general y se considera que son mayores en deportistas, particularmente en los jugadores de soccer, debido a las altas demandas de entrenamiento, los cambios en las reglas del juego y la presión social. Las alteraciones en el ritmo de vigilia y sueño generan alteraciones en los jugadores en su concentración, la ejecución en las jugadas, deserción temprana de jugadores y potencialmente alteraciones en su salud. A pesar de su importancia, no existen suficientes estudios que exploren en el ciclo de jugadores y recientemente de jugadoras profesionales, la posible relación entre la frecuencia de alteraciones, sus consecuencias y cómo se enfrentan estas alteraciones (estrategias de afrontamiento). Por tanto, el objetivo del presente estudio es determinar la prevalencia de trastornos del sueño, sus causas, sus consecuencias y las estrategias de afrontamiento de jugadores y jugadoras en categorías sub – 17 (14 a 17 años) y en mayores de 18 años en una región central de México. Participaron 44 jugadores (hombres y mujeres) titulares de equipos de fútbol que participaron en torneos nacionales de fútbol. Mediante una encuesta directa, se interrogó sobre la presencia de trastornos del sueño, sus causas, consecuencias y cómo intentaron resolver la presencia de esta disfunción fisiológica. Los resultados indicaron una elevada prevalencia de alteraciones del sueño (59%), presentándose más en los hombres mayores y menos en las mujeres jóvenes. Las causas más frecuentes fueron la presión familiar (en mujeres jóvenes) y la presión del entrenador y el entrenamiento en jugadores y jugadoras mayores. Las consecuencias de esta alteración fueron la falta de concentración y ejecución en el juego. El 90% de los jugadores no tuvieron apoyo profesional, Los trastornos del sueño siguen siendo un área activa de investigación y desarrollo. Futuras líneas de investigación deberán explorar estilos de vida saludables, mayor orientación en los deportista, su recuperación física y mental, el manejo de las emociones desde etapas tempranas en la edad de inicio del deporte (habitualmente desde los 14 años de edad), los mecanismos de afrontamiento, el sexo de los participantes, el uso de esquemas de relajación mental y el uso de la tecnología, entre otros, que trazan nuevas rutas para la atención en jugadores de fútbol soccer y otros deportes. Mejores técnicas de dominio mental y corporal y el uso de la tecnología, serán mediadores importantes para disminuir esta disfunción fisiológica. En conclusión, en la población estudiada se encuentra una elevada prevalencia de trastornos del sueño, asociada a presiones familiares, del entrenador o los entrenamientos, que generan en consecuencia falta de concentración y ejecución en el juego y la no existencia de la atención a estos trastornos, por lo que es deseable incluir esquemas para disminuir la frecuencia de estas alteraciones. concluye la necesidad de abordar este tema y establecer mecanismos de detección temprana y seguimiento oportuno en estos jugadores. 

Palabras clave: trastornos del sueño, futbolistas, estrategias de afrontamiento  

Sleep disorders in athletes, associated factors and consequences 

ABSTRACT 

Sleep disorders are prevalent in the general population and are considered to be higher in athletes, particularly in soccer players, due to high training demands, changes in the rules of the game and social pressure. Alterations in the sleep-wake rhythm generate alterations in the players’ concentration, execution in plays, early player desertion and potentially alterations in their health. Despite its importance, there are not enough studies that explore the cycle of players and recently of professional female players, the possible relationship between the frequency of alterations, their consequences and how these alterations are faced (coping strategies). Therefore, the objective of the present study is to determine the prevalence of sleep disorders, their causes, their consequences and the coping strategies of male and female players in under-17 categories (14 to 17 years) and in those over 18 years of age in a central region of Mexico. 44 players (men and women) who are regular players of soccer teams that participated in national soccer tournaments participated. Through a direct survey, the participants were asked about the presence of sleep disorders, their causes, consequences and how they tried to resolve the presence of this physiological dysfunction. The results indicated a high prevalence of sleep disorders (59%), occurring more in older men and less in young women. The most frequent causes were family pressure (in young women) and pressure from the coach and training in older players. The consequences of this disorder were a lack of concentration and execution in the game. 90% of the players did not have professional support, which is why it is concluded that it is necessary to address this issue and establish mechanisms for early detection and timely monitoring of these players. Futureresearch lines should explore healthy lifestyles, greater guidance for athletes, their physical and mental recovery, the management of emotions from early stages in the age of beginning the sport (usually from 14 years of age), coping mechanisms, the sex of the participants, the use of mental relaxation schemes and the use of technology, among others, which trace new routes for attention in soccer players and other sports. 

Keywords: sleep disorders, soccer players, coping strategies  

INTRODUCCIÓN 

Los trastornos del sueño son afecciones que alteran la calidad, la cantidad o la regularidad del sueño, afectando así la vigilia y las actividades diarias de una persona. Estos trastornos pueden incluir insomnio, apnea obstructiva del sueño, narcolepsia, trastornos del ritmo circadiano y parasomnias, entre otros. Pueden ser causados por factores físicos, psicológicos o una combinación de ambos, y pueden tener un impacto significativo en la salud general, el rendimiento cognitivo y la calidad de vida (1-4), 

Pueden ser influenciados por una gran variedad de factores que se agrupan generalmente en categorías biológicas, psicológicas, ambientales y de estilo de vida. Entre ellos se encuentran: La genética y los hábitos familiares (ritmos circadianos con componente genético o del entorno familiar, cambios hormonales, enfermedades no transmisibles); psicológicos (ansiedad, depresión, estrés, trastornos psiquiátricos); ambientales (luz, ruido, temperatura ambiente, calidad de la cama); estilo de vida (consumo de alcohol, cafeína, sustancias prohibidas, ritmo de vigilia-sueño, exceso en la práctica de ejercicio físico, hora de su práctica), entre otros (1,5-8). 

El sistema que regula el sueño y la vigilia está basado en la interacción de varios procesos biológicos y neurológicos. Estos incluyen a los ritmos, que son ciclos biológicos que ocurren aproximadamente cada 24 horas, regulados principalmente por el núcleo supraquiasmático (NSQ) del hipotálamo. Este núcleo responde a señales ambientales como la luz y la oscuridad, que influyen en la producción de melatonina, un inductor del sueño. La homeostasis del sueño es un mecanismo que asegura que el cuerpo compense las horas de sueño perdidas a través de diversas áreas del sistema nervioso central, que incluyen la participación de neurotransmisores y hormonas facilitadoras o inhibidoras del sueño, como el GABA (inhibidor) y la norepinefrina, la serotonina y la dopamina (promotores de la vigilia y el alerta), las que se encuentran en estructuras del puente, amígdala, locus cerúleos, cíngulo, corteza e hipotálamo, que conecta con diversas hormonas del sistema endocrino como el cortisol (9-12). 

Los trastornos del sueño han aumentado en las últimas décadas, afectando de manera significativa a la población mundial tanto en adultos como en etapas tempranas de la vida (13,14). Se estima que la prevalencia mundial en los adultos es de alrededor del 30%, mientras que entre el 10% y el 15% cumple con criterios diagnósticos, como el de insomnio crónico. Otros trastornos, como la apnea obstructiva del sueño también muestran tasas de prevalencia elevadas, variando entre el 2% y el 9% globalmente (14,15). Este aumento se ha asociado con varios factores, incluidos cambios en el estilo de vida, mayor estrés, aumento del uso de tecnología y una mayor concienciación y diagnóstico de estos trastornos. Estudios evidencian que el patrón de sueño se ha afectado con las condiciones de vida de nuestra época y se ha reportado un incremento significativo en trastornos como la apnea del sueño y el insomnio (14,15-18). 

La prevalencia de trastornos del sueño en deportistas ha sido objeto de estudio en los últimos años, y los resultados han demostrado que los atletas pueden experimentar trastornos del sueño con mayor frecuencia que la población general. El insomnio y otros trastornos del sueño en atletas, son más prevalentes en el 30% y el 50% incluyendo la apnea del sueño, mientras que en otras casuísticas se reporta de un 10 a 15%. Se asocia a situaciones de alta competencia, donde la ansiedad y el estrés están presentes. Estos trastornos relacionados con la vigilia y el sueño, afectan la eficiencia y eficacia de los jugadores en el partido y pueden ser una causa de deserción temprana en quienes tienen vocación por llegar a ser futbolistas profesionales y se aprecia en hombres y mujeres desde etapas tempranas, por la presión para llegar a ser futbolistas profesionales, ya que afectan su rendimiento (14,19-21). No existe suficiente información sobre estos tastornos en otros deportes. 

Entre los factores contribuyentes para esta mayor prevalencia se encuentran el entrenamiento intenso, la presión competitiva, los viajes frecuentes y los horarios irregulares de actividad física, los cuales se asocian a la mala calidad del sueño en los deportistas (22-24). 

Existen escasos estudios en México y en población latina que establezcan la prevalencia de trastornos del sueño en deportistas y menos aún en jugadores de fútbol soccer. Una búsqueda bibliográfica en los principales motores de búsqueda sobre el tema en los pasados cinco años, encontró que el 11.6% de 43 artículos identificados, se efectuaron en población latina y fueron publicados en revistas extranjeras. Por tanto, el propósito de este estudio fue determinar la prevalencia, las causas, las consecuencias y las estrategias de afrontamiento de jugadoras y jugadores de soccer de equipos selectivos que participan en ligas nacionales oficiales y afiliados al fútbol profesional asociados en conjunto con el organismo municipal del deporte en una región central de México (León, Guanajuato), en las categorías sub – 17 y mayores de 18 años de ambos sexos. 

METODOLOGÍA 

El presente estudio es de tipo observacional, prospectivo, transversal y comparativo entre grupos. Participaron 44 jugadoras y jugadores, pertenecientes a los jugadores del primer equipo que presentaron la mayor regularidad, ya que en este deporte son once titulares que participan habitualmente en los partidos, los cuales pertenecen a fuerzas básicas de fútbol profesional, que fueron divididos en cuatro grupos: Grupo I (Gpo I) 11 mujeres de 14 a 17 años pertenecientes a la categoría sub – 17; Grupo II (Gpo II) 11 varones de 14 a 17 años; Grupo III (11 mujeres de 18 a 30 años); Grupo IV (11 mujeres de 18 a 32 años). Todos los participantes tuvieron la titularidad de su equipo. 

Previo consentimiento informado, explicando los procedimientos, riesgos y beneficios de la investigación, las jugadoras y los jugadores fueron invitados a efectuar una historia clínica, antropometría (peso, estatura, índice de masa corporal), cuestionario sobre hábitos de sueño, señalamiento de la principal causa que los participantes atribuían a sus trastornos y las consecuencias de las alteraciones del sueño, definidas como: Viajes deportivos, presión del entrenador, presión familiar, entrenamiento, presión durante el juego y  presión personal.  El estudio es de percepción para explorar sus trastornos de sueño, por lo que no se integraron instrumentos de medición o inventarios, para requerir estudios de confiabilidad  o  validez.  Futuros  estudios  considerarán  pruebas  específicas para  precisar  los  hallazgos  a  gran  escala.  Los  estudios  se efectuaron durante  la primavera  de  

2021, en  las  instalaciones de  la Comisión Municipal incidente. Se les explicó que el estudio fue considerado de bajo riesgo y fue autorizado por el Comité de Bioética de la COMUDE León. 

Los datos fueron capturados en una base de datos construida para tal propósito y fueron procesados para obtener estadística descriptiva de promedio, desviación estándar, porcientos, representaciones gráficas de pastel e histogramas. La estadística inferencial se efectuó para diferenciar las características clínicas de los participantes de los cuatro grupos mediante análisis de varianza de una vía y post hoc de Tukey y Newman Keuls. Para asociar las causas y consecuencias de las alteraciones de sueño se efectúo el estadístico de Xi2 de Mantel y Haenzel y se obtuvo el coeficiente Phi de Mattews. La estadística se efectuó con el programa SPSS v.28. El nivel de significancia estadística se estableció a un alfa de 95%. 

RESULTADOS 

La Tabla 1 muestra las características clínicas de la población estudiada. La comparación de diferencias entre los grupos, mostró que la edad, antigüedad deportiva, peso y estatura fueron estadísticamente significativas (p<0.05); no así el índice de masa corporal, el cual se encontró dentro de datos de normalidad. 

Tabla 1. Características Clínicas de los participantes (n=44). 

La Gráfica 1 muestra la proporción de los participantes que manifestaron trastornos de sueño. El único grupo que presentó una mayor cantidad de alteraciones en el sueño fue el de mujeres de la categoría deportiva superior (Mujeres mayores). Los demás grupos presentaron una proporción similar. 

Gráfica 1. Distribución por grupo de la proporción de trastornos del sueño en los participantes (n=44).  

GI: Mujeres jóvenes; GII: Hombres jóvenes; GIII: Mujeres mayores; GIV: Hombres mayores. 

La Gráfica 2 muestra la distribución relativa en términos porcentuales, en la que los participantes indicaron cuáles fueron las causas principales de los trastornos del sueño. En el 32% la causa fue la presión del entrenador y en el 24 % el entrenamiento; los cuales, en conjunto corresponden al 56% de las causas de estas alteraciones. El 4% fue tan solo a situaciones relacionadas con los viajes y sus preparativos para los encuentros deportivos. 

Gráfica 2. Proporción de las causas principales de trastornos del sueño en los participantes (n=44). 

Las consecuencias totales derivadas de los trastornos del sueño en los cuatro grupos (n=44) fueron: Concentración en el entrenamiento y el juego (45%); ejecución de las jugadas (39%); alteraciones emocionales (14%) y convivencia (2%). 

Los mecanismos de afrontamiento para equilibrar las consecuencias de los trastornos de sueño atribuidas por los participantes fueron: De manera personal (44%) y solo 2 (4 %) buscaron ayuda psicológica profesional; el restante 52% omitió realizar alguna acción para afrontar estos trastornos. 

La Tabla 2, relaciona las causas, las consecuencias y las estrategias de afrontamiento para evitar o atenuar los trastornos del sueño por cada uno de los grupos en el presente estudio (los datos son frecuencias relativas en el grupo). La presión familiar (Gpo I) y en los restantes grupos la presión del entrenador, son las principales causas que generan alteraciones en el sueño. Las consecuencias son falta de concentración (55- 57%) (Gpos I, III y IV) y de ejecución en la técnica y la táctica de juego. Como estrategias de afrontamiento la reflexión personal fue la más utilizada (Gpos II-IV) y ninguna en el Gpo I. Las relaciones de Causa-Consecuencia y Afrontamiento en la percepción de los trastornos de sueño estuvieron asociadas (Phi r = 0.64; p<0.05) 

Tabla 2. Porcentajes de trastornos del sueño, causas, consecuencias y tipo de afrontamiento. 

 Grupo Trastorno sueño % del Causa (%) Afrontamiento (%) Consecuencia (%) 
I (n=11) 22 Presión familiar (36%) Concentración alterada(56%) Ninguna (90%) 
II (n=11) 22 Presión entrenador (30%) Ejecución (36%) Reflexión personal (45%) 
III (n=11) 22 Presión del entrenador (45%) Concentración alterada Reflexión personal  (55%) (33%) 
IV (n=11) 34 Presión del entrenador (45%) Concentración alterada Reflexión personal  (57%) (57%) 

DISCUSIÓN 

Los resultados del presente estudio indicaron una prevalencia del 59% de percepción de trastornos de sueño entre los sujetos de estudio, que es mayor a lo que se reporta en la literatura. Las jugadoras y jugadores fueron los 11 titulares de sus respectivos equipos (cuatro), y se realizó para analizar y comprender la existencia y presencia de estas alteraciones del sueño. Si bien es un estudio sobre su percepción, su valor reside en que permite orientar la tendencia que existe en esta disfunción fisiológica en un deporte de competencia. 

Nuestro estudio también exploró las causas de las alteraciones en el esquema de sueño, sus consecuencias y las acciones (estrategias de afrontamiento), que estos deportistas tienen. Puesto que la población estudiada representa a jóvenes de ambos sexos; desde muy jóvenes hasta un estado de madurez deportiva; la presión familiar, la presión por los entrenadores y el sistema de entrenamiento son factores importantes que influyen desde etapas tempranas en su formación. 

El estudio también indica que en un elevado porcentaje se afecta la eficiencia y eficacia del juego, pues se encuentra que entre el 36 y 57% de los participantes, los trastornos del sueño impactan en su rendimiento deportivo. 

Es representativo y trascendental, que los jugadores no reciben una orientación adecuada en sus entrenamientos sobre los periodos de descanso, reposo, sueño y de manera personal e intuitiva, entre el 33 y el 90% de los participantes. Ellos utilizan recursos propios para solventar el sueño, comprometiendo su participación deportiva y tienen el riesgo de recurrir al consejo empírico de personal adscrito a estos equipos, jugadores, entrenadores no preparados que pueden inducirlos a la ingesta de productos nocivos para la salud como medicamentos inductores de sueño. Prácticamente nadie recurre a profesionales de la salud para que se les proporcione una orientación adecuada y aprendan a desarrollar hábitos saludables en torno a los estados de vigilia-sueño y manejo de la presión deportiva. Es deseable que en los equipos profesionales se fortalezcan mecanismos para orientar, junto con el entrenamiento físico, la nutrición y el dominio del estrés, y generar un ritmo circadiano adecuado para su salud en cuanto al sueño. 

Los criterios diagnósticos para los trastornos del sueño varían según el tipo específico de modalidad (1,24). Los criterios más característicos incluyen al insomnio (25,26) que tiene distintivos, tales como dificultad para iniciar o mantener el sueño o despertar temprano con la incapacidad de volver a dormir, queja de sueño no reparador, síntomas que ocurren al menos tres veces por semana durante al menos tres meses, deterioro en las actividades usuales (26,27); apnea obstructiva del sueño, caracterizada por episodios recurrentes de apnea, hipopnea, ruidos respiratorios durante el sueño, como ronquidos, somnolencia diurna excesiva o fatiga. 

Los trastornos del sueño pueden afectar a todo tipo de deportistas y se han descrito en deportes como maratón, triatlón y ciclismo, gimnastas y bailarines sometidos a dietas hipocalóricas y un estrés elevado en el entrenamiento físico para mantener un rendimiento deportivo alto. En el caso de deportes de conjunto como en los futbolistas quienes tienen viajes frecuentes o cambios en las reglas de juego, las competencias continuas generan estrés; éste y la ansiedad por la competencia, propician la liberación de hormonas como la adrenalina, noradrenalina y el cortisol entre otros reguladores (28-33). 

La prevalencia de trastornos del sueño en jugadores de soccer ha sido objeto de investigación, y varios estudios indican que estos atletas pueden experimentar problemas de sueño en frecuencias más altas que la población general, encontrándose valores entre el 40 y 50% de los jugadores, especialmente en periodos de competencia. Predominan el insomnio y la apnea del sueño, la cual se presenta más en personas de complexión robusta e índice de masa corporal alto; somnolencia diurna, lo que afecta su rendimiento en el entrenamiento y en los juegos competitivos, el efecto de los viajes, el reposo, contribuyen como factores en la alteración del sueño. Los viajes frecuentes y los horarios irregulares asociados con la competencia internacional también contribuyen a la alteración en el sueño (23,29,31- 33). 

La prevalencia de trastornos del sueño en jugadores de fútbol puede variar según la posición en la que juegan. Aunque hay pocos estudios enfocados exclusivamente en la prevalencia por posición de juego, se pueden extraer algunas conclusiones basadas en investigaciones generales y observaciones de las ligas (19,22,29,32). Los porteros parecen experimentar más problemas de sueño debido a las características de juego y la presión psicológica del resguardo de su portería, condición compartida con los defensores. Los centrocampistas, que son más activos en el ataque y en la defensa, generan más fatiga y pudieran tener menos trastornos del sueño. Los delanteros, pudieran tener mayores periodos de descanso más efectivos en el sueño, aunque el insomnio se presenta en partidos cruciales. Sin embargo, la investigación específica de las posiciones en el juego y la prevalencia de trastornos del sueño es escasa y no concluyente y deberán considerarse más estudios en el futuro para establecer la posible asociación de la posición de juego, su presión psicológica y las consecuencias que generarían. 

Los trastornos del sueño en estos deportistas pueden estar influidos por otros factores incluidos el país y su cultura, el nivel de competencia y la educación y disciplina deportiva. Aunque aún no existe un amplio consenso sobre este tema, se han realizado algunos estudios que ofrecen información sobre ciertos países donde se han reportado mayores tasas de trastornos del sueño en deportistas. En Estados Unidos, los atletas profesionales en la Major League Soccer (MLS) muestran una prevalencia notable de trastornos del sueño, atribuible a la presión competitiva y a los viajes frecuentes. En el Reino Unido, los jugadores en la Premier League también enfrentan altos niveles de estrés y viajes, lo que contribuye a problemas de sueño. Investigaciones en equipos de esta región han señalado una preocupación creciente sobre los trastornos del sueño. Los atletas jugadores australianos, en particular en la Liga Profesional de Fútbol (A-League), han mostrado prevalencias alarmantes de insomnio y otros problemas del sueño. La Bundesliga Alemana, ha sido objeto de estudios sobre la calidad del sueño en futbolistas, y se ha observado que muchos jugadores sufren de trastornos de sueño, en parte debido a la intensa competencia y presión de los aficionados (19,28,29,32). 

En México, ha habido un interés creciente en investigar los trastornos del sueño en jugadores de fútbol, aunque la cantidad de estudios específicos puede ser limitada (35-37). Algunos estudios han analizado la calidad del sueño y la prevalencia de trastornos en jugadores profesionales. 

Por otra parte, ante la llegada del fútbol profesional de mujeres, estudios con series cortas indican que las mujeres presentan entre un 3 a 8% de mayor prevalencia de trastornos del sueño, asociados al relativamente reciente debut en torneos profesionales (38). En nuestro estudio, el 22% de las mujeres en etapas tempranas y jugadoras de mayor edad manifestaron tener alteraciones en el sueño. Aunque no está demostrado estadísticamente, el periodo pre-menstrual y peri-menstrual puede aumentar su frecuencia. La apnea del sueño se da en menor proporción en mujeres respecto de los hombres (1-2% vs 4-6% respectivamente) (13,15). La prevalencia de trastornos del sueño en jugadores y jugadoras de fútbol puede variar según la edad y el nivel de competición. Aunque la investigación específica puede ser limitada, algunos estudios han proporcionado información sobre la incidencia de problemas de sueño en diferentes grupos de edad (19,21,22,27). Para disminuir las alteraciones del sueño se ha utilizado la terapia cognitivo conductual, dado que inductores de sueño, ansiolíticos y otros fármacos se consideran dopaje o sustancias prohibidas por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y la Asociación Mundial anti- dopaje (WADA). 

Las consecuencias de las alteraciones del sueño en los y las jugadoras del soccer incluyen alteraciones en la función cognitiva y fisiológica, tales como la disminución de la atención y concentración para recibir indicaciones y ejecutar acciones de juego; retardo en el pensamiento, manifestado por la incapacidad para procesar información y tomar decisiones rápidas durante el juego; alteraciones en la memoria de corto plazo para recordar estrategias y jugadas; cambios en el estado de ánimo que favorece la agresión al contrario, y alteración de la motivación y la concentración. En una perspectiva fisiológica existe una temprana fatiga muscular, incoordinación y riesgo de lesión deportiva; aumento de la frecuencia cardíaca, alteraciones en los procesos de recuperación neuromuscular; aumento en la tasa metabólica de reposo (METS) que genera reacciones neurovegetativas tales como deshidratación en los mecanismos disipadores de calor como la sudoración y el sudor excesivo, entre otras condiciones (41,42,44). 

Los trastornos del sueño siguen siendo un área activa de investigación y desarrollo. En los últimos años, han surgido varios nuevos temas y enfoques que podrían avanzar en nuestra comprensión y tratamiento de estos trastornos. Entre ellos se encuentran el impacto del sueño en la salud mental de largo plazo y longevidad deportiva, conductas anormales fuera del ámbito deportivo, alcances del rendimiento deportivo y su recuperación,  el manejo de las emociones desde etapas tempranas en la edad de inicio del deporte (habitualmente desde los 14 años de edad), los mecanismos de afrontamiento, el sexo de los participantes, el uso de esquemas de relajación mental y el uso de la tecnología, entre otros, que trazan nuevas rutas para la atención en jugadores de fútbol soccer y otros deportes. Mejores técnicas de dominio mental y corporal y el uso de la tecnología, serán mediadores importantes para disminuir esta disfunción fisiológica. 

CONCLUSIONES 

En conclusión, en la población estudiada se encuentra una elevada prevalencia de trastornos del sueño, asociada a presiones familiares, del entrenador o los entrenamientos, que generan en consecuencia falta de concentración y ejecución en el juego y la no existencia de la atención a estos trastornos, por lo que es deseable incluir esquemas para disminuir la frecuencia de estas alteraciones. Futuras líneas de investigación deberán dirigirse a incluir en las evaluaciones iniciales sobre la prevalencia de trastronos del sueño, el uso de estrategias dee tratamiento oportuno y seguimiento. 

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