Por Miguel Ángel Lara
Sí, la Ciudad de México estará preparada para recibir los partidos y a los turistas, pero será una preparación bajo presión. El éxito no se medirá solo en la calidad de la organización dentro del Estadio Azteca, sino en la capacidad de la capital mexicana para funcionar, mantener la seguridad y gestionar crisis sociales y climáticas, ante la escrutadora mirada de millones de personas alrededor del globo.
La Ciudad de México se encuentra en una fase de preparación de cara a la Copa del Mundo FIFA 2026. Hay una inversión económica y un despliegue logístico considerables para estar a la altura de un evento como la Copa del Mundo. Sin embargo, la ciudad no es un lienzo en blanco. Los problemas estructurales de seguridad, las tensiones sociales por la desigualdad y una infraestructura hídrica históricamente vulnerable son factores que jugarán un papel importante, ademàs de las improvisaciones del gobierno de la Ciudad de México y su poca o nula habilidad diplomática para dialogar con la FIFA.
El gobierno ha anunciado una inversión histórica de 6 mil millones de pesos para obras de infraestructura. El plan es ambicioso y atiende directamente a las zonas que serán clave durante el torneo. Los preparativos incluyen renovación del Transporte Público: Se están realizando mejoras significativas en el Metro (Líneas 1 y 3), la rehabilitación del Tren Ligero que sirve directamente al Estadio Azteca, y la ampliación de la red de Trolebús.
Mejoras Viales y Peatonales: Se contemplan obras viales e hidráulicas en los alrededores del Estadio Azteca (Santa Úrsula y Huipulco) y la creación de la ciclovía “La Gran Tenochtitlán” sobre Calzada de Tlalpan.
Conectividad Aérea y Terrestre: Se trabaja en la mejora de los Centros de Transferencia Modal (CETRAM) de Universidad, Taxqueña y Huipulco para facilitar los traslados. Si bien las obras están planeadas para manejar el flujo masivo de visitantes pero la notoria tendencia de la ciudad construir escenarios para desarrollar de obras inconclusas es un riesgo latente. La movilidad durante el evento será una prueba de fuego para la logística capitalina sobre todo por todos los daños que han causado las recientes lluvias en la infraestructura de una ciudad que se hunde. La falta de acceso a datos y la desaparición de instituciones de transparencia como el INAI, y la poca participación de las universidades para darnos datos sobre los hundimientos de la ciudad, datos de precipitaciones pluviales reales y una clara postura del gobierno capitalino a ocultar cualquier cosa que lo ponga en evidencia.
Una Copa del Mundo es uno de los retos logísticos extremadamente complejo, porque todos los assets que se atienden resultan interminables y costosos. Si bien es cierto que la capital mexicana así como Guadalajara y Monterrey, tienen tradición de organizar grandes eventos deportivos, un Mega-evento como este, resulta difícil existen gobiernos opacos, que lo quieren acaparar todo, sin ayuda de la sociedad civil, que si sabe organizar y que tiene memoria histórica basada en datos, experiencia y planeación.
Volviendo al tema del clima, expertos señalan que la infraestructura hídrica de la ciudad padece de un rezago histórico, con una red de tuberías envejecida que sufre de fugas constantes, lo que no solo agrava el problema de las inundaciones, sino también la persistente escasez de agua. La efectividad del “Plan Tlaloque” a largo plazo dependerá de si se complementa con inversiones sostenidas para modernizar y ampliar la infraestructura hídrica de la capital. Sin embargo, la capital de la república mexicana debe responder con creces en la organización de la Copa del Mundo, las obras del ahora estadio Banorte, estadio Azteca; están atrasadas pero la la información sobre los avances tampoco ha sido del todo transparente.
Ahora bien, es FIFA la que impulsado niveles de cooperación con México, Estados Unidos y Canadá, Gianni Infantino está colaborando estrechamente con los tres gobiernos para incluso tener estrategias de seguridad claras y contundentes que van desde estrategias contra ciber ataques hasta estrategias antiterroristas para cuidar a todos los asistentes.
La relación trilateral, especialmente en seguridad, actúa como el principal motor y garante de los preparativos, demostrando que en la diplomacia del fútbol, la fortaleza regional es la mejor estrategia para mitigar los riesgos y asegurar el éxito del evento deportivo más grande del planeta. FIFA pone la diplomacia y ha dado el ejemplo de cómo operar la diplomacia deportiva en una ciudad caótica como lo es México. Transporte, paz social, transparencia gubernamental, un país al borde de estamentos dictatoriales, una relación complicada con Estados Unidos, una relación incierta con Canadá y una megalópolis con enormes retos por resolver y venida a menos es el entorno para la Copa del Mundo del 2026.
Miguel Ángel Lara

Miguel Ángel Lara Hidalgo
Lic. en Comunicación por la Universidad Iberoamericana CDMX. Mtro. en Antropología Social por la misma Universidad. Miembro y presidente de la Red de Investigadores Sobte Deporte, Cultura Física Ocio y Recreación. Coordinador del Libro Mundial Brasil 2014, transversalidades y conocimientos múltiples del megaevento global. Tomos I y II. En el plano académico es profesor de la Maestría de Gestión Deportiva en la Universidad Internacional del Ecuador UIDE. Profesor de la Carrera de Administración de la Hospitalidad en la Universidad Iberoamericana CDMX impartiendo la la asignatura de Administración del Deporte. Profesor de la Maestría de Gestión Deporte de la Anáhuac Norte. Conferencista en el diplomado binacional de Gestión y Administración Deportiva impartido por la Universidad Anahuac Cancún y la Escueka Nacional del Deporte en Cali Colombia. En el plano empresarial director de comunicación y relaciones públicas de la Academia Borussia Dortmund en México. Director de innovación estratégica del proyecto Soccer Coach Solutions. Director del Proyecto Sports Develoment Real Estate High Perfomance Center en Mérida Yucatán. Asesor de Pádel Strategy Concept en Mérida Yucatán. Director de la Preparatoria para Atletas de Alto Rendimiento en Woodlands, Texas. Actualmente es miembro del Modelo estratégico para el desarrollo del deporte “México Potencia Deportiva.
