El viernes 25 de julio, en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera, Alberto el Patrón (o Alberto del Río para la WWE) tuvo una lucha de destierro, la misma que no fue exitosa para él y, tras el aplauso del público y un abrazo con Latin Lover, el potosino se vio obligado a dejar la AAA.
Tras este resultado, se especuló que el patrón podría regresar a la WWE en el SuperShow del día 26 de julio en la Arena CDMX, no obstante, medios como FightFul mencionaron que no hay un plan ni intenciones por parte de WWE en traer al patrón, por ello se le despojó del megacampeonato y, recientemente, se le orilló a irse de la AAA, pues no quieren tener relación con Alberto.
Sobre las acusaciones de violencia de su expareja, la luchadora Paige, sobre el mexicano, no puedo dar declaración concisa al no haber una resolución de culpabilidad, aunque este escándalo, sumado a algunos incidentes de detención policiaca y una supuesta mala relación con sus compañeros, ha hecho que el excampeón mundial de AAA y WWE parezca no tener futuro en estas empresas.
Cualquier elemento con la carrera de Alberto en WWE y con la posibilidad de generar ruido en ambos países, sería una adquisición obligatoria y ya estaría luchando en RAW o SmackDown.
No obstante, sea responsable directo o no, el pasado y la mala reputación del gladiador potosino tiene parece que le jugaran una mala pasada y serán impedimento para que pueda tener un regreso.
A gusto personal, es una lástima. Alberto es la máxima estrella nacida en México en la WWE y ayudó en gran medida en los últimos meses a AAA a volver a ser relevantes, su nombre es de gran importancia en cuanto a lucha en el mundo, saber que todo esto no tiene valor por sus polémicas fuera del ring es triste.
El show debe continuar y la acción en el cuadrilátero, mexicano o estadounidense, seguirá con o sin Alberto.
Diego Cesar Martínez Vera
Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación, estudiante de la Maestría en Periodismo Deportivo. Un pambolero amante de más deportes con gusto en contar historias y dar su opinión, me encanta combinar un estilo periodístico con momentos de reflexión.
