LA NUEVA VEJEZ

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Por Prof. Lic. Rafael Adrián Suárez Cortés

La Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), se enfoca en la vejez como un tema clave de desarrollo, promoviendo políticas públicas para abordar el envejecimiento acelerado de la población. Sus análisis se centran en los desafíos de la pobreza, la inequidad, la seguridad social y el cuidado de largo plazo, y resaltan la necesidad de integrar a las personas mayores en la sociedad y la economía a través de derechos y oportunidades, también explica las diferencias entre edad cronológica, fisiológica y social. 

Edad cronológica (Se calcula simplemente contando el tiempo desde la fecha de nacimiento, sin tener en cuenta factores de salud o desarrollo), la edad fisiológica (Medida de la salud del cuerpo, que refleja el estado de sus sistemas, órganos y células) y la edad social, esta última se refiere, a las características del sujeto, sus roles, comportamiento y normas que se consideran apropiadas para esa edad. (Huenchuan, Rodrigues y Piñeiro. “Envejecimiento y derechos humanos: situación y perspectivas de protección“, 2010 Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe CEPAL).

La CEPAL, estudia cómo el envejecimiento rápido de la población de la región tiene implicaciones económicas, sociales y de salud, trabaja en estrategias para erradicar la pobreza en la vejez, incluyendo el fortalecimiento de pensiones no contributivas y su articulación con otros sistemas de protección social, aboga por sistemas de protección social que incluyan pensiones, salud y cuidados de largo plazo como pilares fundamentales, reconociendo que los cuidados han recaído desproporcionadamente en las mujeres. 

Promueve el enfoque de derechos humanos para las personas mayores, la lucha contra la discriminación por edad y la integración de su experiencia en la economía y la sociedad, organiza conferencias para que los gobiernos y otros actores dialoguen sobre los avances y desafíos en la implementación de planes de acción para el envejecimiento en la región.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la agenda de 2030 de la CEPAL, busca vincular el envejecimiento y los derechos de las personas mayores, la cual aborda la vejez como un fenómeno demográfico de rápido crecimiento en la región, que plantea desafíos y oportunidades significativas en el ámbito económico y social. A través de estudios, políticas y cooperación, promueve la inclusión y el ejercicio de los derechos de las personas mayores. 

Esta región de América Latina y el Caribe, está experimentando una de las transiciones demográficas más rápidas, del mundo, se proyecta que para 2050, una de cada cuatro personas en América Latina y el Caribe será mayor de 60 años, duplicando la cifra actual, a diferencia de las regiones más desarrolladas, este envejecimiento se produce en un contexto de desigualdad, bajos niveles de desarrollo económico y sistemas de bienestar social no consolidados.

En la actualidad, esta organización, ha analizado cómo el envejecimiento afecta de manera diferenciada a hombres y mujeres, destacando que las mujeres mayores superan en número a los hombres en casi todos los grupos de edad avanzada. Esto se debe, en parte, a una mayor esperanza de vida femenina y a patrones de migración. 

Si tomamos en cuenta que la vejez es la última etapa de la vida, caracterizada por un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales debido a la acumulación de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, nos daremos cuenta que es un proceso natural, irreversible e individual que se manifiesta de manera diferente en cada persona, influenciado por factores biológicos, psicológicos y sociales.

En relación a los cambios biológicos, existe disminución de la masa muscular, la densidad ósea y el deterioro de los sentidos como la vista, el oído y aumenta la vulnerabilidad a enfermedades, también hablamos de cambios psicológicos, la percepción subjetiva de la edad, que puede ser diferente a la edad cronológica, está influenciada por la salud mental, las experiencias de vida y el grado de satisfacción con la vida, podemos decir que la vejez es una construcción social que puede estar marcada por la jubilación o el cese de la actividad laboral, cada cultura tiene sus propias formas de vivir y entender esta etapa, implica una adaptación continua a los cambios, la redefinición de uno mismo y la aceptación del ciclo vital. 

Un estudio reciente, publicado en la revista Nature Medicine y dirigido por Christos Davatzikos de la Universidad de Pensilvania, analizó casi 50.000 escáneres cerebrales, identificó lo que ocurre con el envejecimiento, y observa algunos patrones en el envejecimiento cerebral saludable como son:

a) la pérdida de volumen en la corteza y la sustancia blanca

b) la reducción del flujo sanguíneo

c) el aumento de la inflamación y la desmielinización

d) la menor eficiencia de la comunicación neuronal

e) los cambios en la estructura de la materia gris y blanca asociados a patrones de daño y estilo de vida.

La investigación destaca la capacidad del cerebro para compensar la pérdida de neuronas, destacando algunos cambios significativos: Cambios Estructurales: Reducción del tamaño cerebral (atrofia), pérdida gradual de neuronas y sinapsis; Deterioro en la mielinización, que recubre y aísla las fibras nerviosas, lo que desacelera la comunicación entre las neuronas. Cambios Funcionales y Bioquímicos: Comunicación neuronal menos eficaz; Reducción del flujo sanguíneo cerebral; Cambios en los neurotransmisores, alteración de los niveles y la actividad de ciertos mensajeros químicos cerebrales; Aumento de la inflamación, puede haber un aumento de la inflamación a nivel cerebral, como parte de la respuesta del cuerpo a lesiones o enfermedades. Cambios Cognitivos: Disminución de la velocidad de procesamiento, se requiere más tiempo para realizar tareas mentales; Dificultades de atención: Es más difícil mantener la concentración o realizar múltiples tareas simultáneamente. Cambios en la memoria: Son comunes los olvidos ocasionales, como perder objetos o no recordar rápidamente nombres o palabras, lo cual es distinto de la pérdida de memoria grave de la demencia.

Aunque el cerebro tiene una notable capacidad para adaptarse a estos cambios, podemos decir, que las nuevas formas de envejecer se centran en un envejecimiento activo, saludable y con propósito, donde la tecnología y la participación comunitaria son clave para garantizar una vida digna y plena para los adultos mayore

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el “envejecimiento positivo” como la optimización de oportunidades para tener bienestar físico, social y mental a lo largo de la vida. Esto se logra a través de tres pilares fundamentales, la Prevención de enfermedades y promoción de hábitos saludables para retardar la dependencia, considerando el acceso a servicios médicos, transporte y recursos económicos, la inclusión de las personas mayores como ciudadanos con voz y voto, fomentando su participación en el ámbito laboral y el desarrollo de relaciones intergeneracionales y garantizar la protección social frente a situaciones de riesgo, asegurando el acceso a servicios básicos y la participación en la vida pública.

El “envejecimiento positivo”, se refiere a un enfoque que promueve una mentalidad activa y saludable para vivir la vejez de la mejor manera posible. Se enfoca en tomar decisiones de estilo de vida saludables, cuidar la salud mental y física, y disfrutar del momento presente para lograr resultados a largo plazo. 

Un aspecto importante es la adaptación de las viviendas, que deben permitir la movilidad de las personas mayores, considerando el uso de sillas de ruedas y la accesibilidad a elevadores. 

Podemos recomendar algunas estrategias con un enfoque integral para un envejecimiento positivo: Ejercicio regular, Dieta equilibrada, Sueño reparador, Control del estrés, Estimulación mental (nuevos pasatiempos, aprendizaje continuo) y Participación social (mantenerse en contacto con amigos y familiares). 

Esta propuesta de enfoque integral reemplaza la visión tradicional, que se centraba en el declive y la enfermedad, con una que resalta el potencial, la resiliencia y las contribuciones de las personas mayores a la sociedad, además, las personas mayores tienden a disfrutar de una mayor sabiduría, mejor regulación emocional y una actitud más positiva, ya que se centran en los aspectos valiosos de la vida. El envejecimiento se ve como un proceso de auto reevaluación y redefinición constante. 

La IA (Inteligencia artificial), también está evolucionando y transformando la experiencia de envejecer, ofreciendo soluciones para extender la esperanza de vida y mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Este concepto se aplica a dos áreas principales: la prolongación de la vida biológica y la mejora de la asistencia diaria a los adultos mayores. 

Con la IA, se pueden analizar grandes volúmenes de datos genéticos, ayudando a predecir y prevenir el envejecimiento biológico, además de permitir intervenciones de autocuidado y salud más precisas, como en el Alzheimer y la diabetes, ya que puede analizar grandes cantidades de datos médicos.  

La IA puede ayudar a personalizar tratamientos para enfermedades comunes en la vejez, como el Alzheimer y la diabetes, analizando grandes cantidades de datos médicos.

Los asistentes como Alexa o Google Assistant pueden controlar las luces, ajustar la temperatura y ayudar con tareas diarias, lo que facilita la vida a quienes tienen problemas de movilidad.

A pesar de los beneficios, la integración de la IA en la vida de los mayores presenta retos que deben ser gestionados, la falta de acceso o de conocimientos digitales puede impedir que los adultos mayores aprovechen las ventajas de la IA, aumentando su aislamiento, es crucial que la tecnología se diseñe con una interfaz sencilla e intuitiva para que sea accesible a los usuarios mayores. 

La nueva vejez IA no se trata solo de vivir más tiempo, sino de vivir mejor, con mayor independencia y calidad. Para lograrlo, es fundamental equilibrar la innovación tecnológica con una sólida consideración de los aspectos éticos y humanos.

DESAFIOS.

El aumento de la población de edad avanzada ejerce presión sobre la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. La cobertura insuficiente y los bajos beneficios obligan a muchas personas mayores a continuar en la fuerza laboral, a menudo en condiciones de informalidad.

Se necesitan políticas públicas robustas para garantizar el bienestar físico y emocional de las personas dependientes, sistemas de cuidados integrales, mayor atención a las personas mayores en comunidades indígenas, afrodescendientes y con identidades de género no binarias, el aumento de las enfermedades crónicas, la polifarmacia y otras afecciones de salud requieren un fortalecimiento institucional de los sistemas de salud, esto incluye el reconocimiento y la protección de los derechos de quienes cuidan, buscando una responsabilidad compartida entre el Estado, el mercado y las familias.

Dentro de estas políticas, también son necesarias; una Atención especializada: La geriatría es la rama de la medicina que se enfoca en las enfermedades y cuidados de la salud de las personas mayores, considerando aspectos clínicos, sociales y familiares. Servicios de salud: Las instituciones de seguridad social y las Secretarías de Salud son las principales proveedoras de atención médica, que puede incluir atención en centros de salud y clínicas especializadas. Higiene bucal: Es vital mantener una buena higiene dental, cepillando los dientes después de cada comida y usando hilo dental, y acudiendo al dentista ante cualquier anomalía. Medicamentos: Se debe controlar la administración de medicamentos, evitar la automedicación y no administrar somníferos sin prescripción médica, ya que pueden aumentar el riesgo de caídas. 

Instituciones como el INAPAM ofrecen servicios y programas, es crucial promover la actividad física y social, y adaptar el entorno para mayor seguridad, la atención al adulto mayor abarca atención médica, apoyo social y adecuaciones en el hogar, enfocándose en mantener su bienestar integral. 

Las nuevas formas de envejecer, se deben manifestar como una etapa más activa y saludable, donde la tecnología y la participación social son cruciales para la calidad de vida, implican un cambio de paradigma, se pasa de una visión de la vejez como un declive inevitable, a una etapa en la quede se vive de manera activa, saludable y con propósitos, es un nuevo concepto que propone ver la etapa de la vida después de los 60 como un período de oportunidad, vitalidad y realización.

Pero todavía existen señalamientos como el desafío que enfrentan las mujeres, que por cultura histórica están obligadas al cuidado familiar y que limitan su desarrollo y bienestar, excluyéndolas de participar en otras actividades, que les den oportunidad de nuevas formas de envejecer, más activas, que les permitan un acceso equitativo, a todas las oportunidades de un mejor envejecimiento.

Para enfrentar estos retos, instamos a los gobiernos a adoptar políticas de largo plazo en áreas como empleo, salud, protección social y sistemas de cuidados, ya que se necesita un enfoque integral que reemplace la visión tradicional, que se centraba en el declive y la enfermedad, con otra que resalte el potencial, la resiliencia y las contribuciones de las personas mayores a la sociedad, debemos aceptar los cambios que vienen con la edad, descartar objetivos que ya no son alcanzables puede ser necesario para ajustar las emociones negativas y mantener la satisfacción.

Este nuevo paradigma de la vejez, fomenta el empoderamiento de las personas mayores, reconociendo que tienen la capacidad de crecer y cambiar. Se les considera miembros valiosos de la sociedad, con derecho a un trabajo digno, a vivir sin violencia y a ser respetados y valorados, promueve el empoderamiento de las personas mayores, reconociendo que tienen la capacidad de crecer y cambiar. 

Artículos científicos: Fernández, C., Verduga, R., & Crespo, D. (2017). “Patrones del envejecimiento cerebral.”Revista Española de Geriatría y Gerontología, 52(1), 7-14. (Este artículo aborda directamente los patrones mencionados en el texto). Publicaciones en revistas como Neurobiology of Aging o Journal of Neuroscience que exploran la pérdida sináptica, la atrofia del hipocampo y los cambios en la materia blanca; Fundación Pasqual Maragall (España) ofrece recursos y artículos de blog que explican el envejecimiento cognitivo y cerebral de forma accesible, basados en su investigación. National Institute on Aging (NIA) en los Estados Unidos. El texto original sintetiza estos conceptos generales para proporcionar una visión clara y concisa de la edad fisiológica y los patrones normales del envejecimiento cerebral. https://www.gob.mx INAPAM.

Rafael Adrián Suárez Cortés. Profesor de Educación Física con 42 años de trayectoria en los niveles básico, medio y superior. Egresado de la Escuela Nacional de Educación Física, cursó la Licenciatura en la ESEF y la Maestría en Desarrollo de la Motricidad Infantil en la Universidad de Puebla. Cuenta con diplomados y certificaciones en Cuba y Brasil en rehabilitación deportiva, masoterapia y cultura física terapéutica. Fue Director de la ESEF-CDMX y responsable de Educación Física en la DGSE. Reconocido con la Medalla Adolfo Pérez Acosta (FIEP), Premio Maestro Rafael Ramírez (SEP) y la Medalla Trascendencia WKS 2023, entre otros.

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