Cuando el sistema de salud está al límite, el ejercicio no es un lujo sino una necesidad

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Por María de Jesús Serrano Plata MEX

Llegamos al colapso del sistema de salud en México. Cada vez más emergen noticias sobre las dificultades que se viven en centros de salud y hospitales. La gran demanda de enfermedades crónicas y sus complicaciones, escasez de medicamentos, falta de personal, programas emergentes de salud que no cumplen objetivos, fallas estructurales interminables… Pero el problema más relevante es la no consolidación de un modelo de atención preventivo.

“Mientras el sistema de salud se ahoga atendiendo lo urgente, descuida lo importante: el ejercicio como salvavidas”

Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las enfermedades renales y los trastornos mentales encabezan la carga mundial, particularmente en países con un índice sociodemográfico bajo y en mayor medida en hombres. Aunque el sistema de salud ha apostado al tratamiento farmacológico, ha descuidado el tratamiento no farmacológico (alimentación correcta, ejercicio regular y salud mental). Un claro ejemplo es que el actual Modelo de Salud para el Bienestar (MAS-Bienestar) prioriza la contratación de médicos y enfermeras, y en menor medida (e incluso nula) a profesionales de la nutrición, cultura física y psicología.

Desafortunadamente, el sistema de salud soltó las riendas a la población. Ahora, la atención de las enfermedades corre a cargo del bolsillo de las familias mexicanas a sabiendas de los altos costos de atención de éstas. Por ello, hoy más que nunca es imprescindible persuadir a la población sobre la relevancia del ejercicio, pero no basta con saber sus beneficios y la importancia de hacerlo, sino es necesario consultar a los profesionales para recibir una prescripción correcta.

Es común ver personas haciendo ejercicio en los parques, asistiendo a gimnasios, pero sin un objetivo terapéutico claro. El ejercicio es como un medicamento, requiere una dosis para incidir favorablemente en tu en tus niveles de colesterol, triglicéridos, glucosa, en tu grasa corporal, en tu presión arterial. Al menos debe existir una prescripción de frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de ejercicio, que se debe adaptar a tu ritmo de vida, a tu trabajo, a tu cultura, a tus posibilidades económicas, a tus gustos, con el objetivo de mantenerlo a largo plazo, porque, así como los medicamentos para las enfermedades crónicas, el ejercicio también se debe realizar de por vida.

No con ello quiero abrumarte, ni quiero transmitir la idea de que es algo complejo u obligado. Es más fácil de lo que crees siempre y cuando acudas con un profesional y lo haces por convicción. Te aseguro que cuando experimentas los beneficios biopsicosociales no lo querrás soltar. Verás cómo mejora tu salud física y mental pero también es un momento de interacción social, ya sea con tu familia, amigos, compañeros. Incluso hacer ejercicio es amigable con tu bolsillo, puede ser una forma segura de potenciar y reducir la dependencia farmacológica, es decir, tomar menos medicamentos. Claro, entre más temprano lo hagas más beneficios tendrás porque si te esperas, tendrás más complicaciones y menos lo podrás hacer o más restricciones habrá.

Como sociedad civil necesitamos hacer presión a las autoridades. Es momento de hacer un llamado colectivo, alzar la voz y dar cachetadas con guante blanco. No basta con decir “haz ejercicio” en los centros de salud, se requieren profesionales de la cultura física y deporte dentro del sistema. Pero para lograrlo se debe reflejar en tu salud, hacerlo en los momentos iniciales de la enfermedad (claro, lo ideal es que sea antes), que se note una mejoría no por el medicamento (que no te dan y tienes que comprar) sino por el ejercicio que haces. Que el sistema de salud note que las enfermedades se curan y controlan haciendo ejercicio, que la inversión no sea en medicamentos si no en profesionales.

Estamos en un momento crítico, es urgente un llamado a la acción. Urge dejar de ver al ejercicio como una opción estética o de tiempo libre o como una moda. Hoy más que nunca es una NECESIDAD sanitaria. El ejercicio es un derecho y debería ser una estrategia PRIORITARIA de salud pública. Invito a las autoridades a asumir su papel, para un México sano y con calidad de vida debe existir voluntad política, así como direccionar los esfuerzos hacia lo esencial. Mientras eso ocurre, te invito a ti persona sana “haz ejercicio”; niño, adolescente, adulto, adulto mayor “haz ejercicio”; con mayor razón a ti, que vives con exceso de grasa corporal, con niveles altos de glucosa, presión arterial, colesterol, triglicéridos “haz ejercicio”; no sin antes acudir con profesionales para recibir una prescripción correcta.

María de Jesús Serrano Plata es Licenciada en Nutrición, Especialista en Salud Pública, Maestra en Administración de Recursos Humanos y Doctora en Ciencias de la Salud, por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel Candidata. Fundadora del proyecto social SIN MEDIIDA para la prevención y control de obesidad. Desde el 2009 se desempeña como profesora de pregrado en licenciaturas como Trabajo Social, Cultura Física y Deporte, Gastronomía, Psicología y Nutrición; así como en posgrado en la Especialidad en Salud Pública de la UAEMéx.

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