(segunda parte)
Por Martín Velázquez Ugalde MEX
Hemos echado un vistazo a las condiciones que, de manera general, tiene que sortear una escuela pública para generar programas deportivos en el entorno nacional, ahora es mi interés hablar de lo que Puede hacer una escuela pública que tienen la intención de desarrollar programas deportivos que le permitan al alumnado integrarse y formarse dentro del deporte, especialmente en el deporte de conjunto.
El deporte escolar, como ya hemos mencionado, no es solo una actividad física: es una herramienta poderosa para formar ciudadanos saludables, colaborativos y resilientes. En el contexto de una escuela pública, donde los recursos pueden ser limitados, la intención del presente artículo es dar pautas para la implementar estrategias efectivas para fomentar el deporte, que requiere creatividad, compromiso y visión.
¿Por qué es importante el deporte en la escuela?
El deporte hoy en día no solo es una forma de entretenimiento para los alumnos; Mejora la salud física y mental: La actividad física regular reduce el estrés, mejora la concentración y fortalece el sistema inmunológico.
Fomenta valores como el trabajo en equipo, la disciplina, el respeto y la superación personal que son pilares que se cultivan en el deporte.
Impulsa el rendimiento académico: Estudios demuestran que los estudiantes activos tienden a tener mejor desempeño escolar.
Porque atiende los indicadores mundiales denominados Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS) que desde hace unos años es la estrategia mundial de la UNESCO para alcanzar el desarrollo en los países miembros de la ONU con una perspectiva de hacer sostenible y sustentable nuestra estancia en este planeta.
Pero entonces, ¿cuáles son las estrategias clave para impulsar el deporte escolar?
1. Integrar el deporte en la cultura escolar
Promover el deporte como parte del proyecto educativo institucional requiere de una visión que llegue más allá de meramente “dar permiso” a los alumnos y docentes a hacer sus actividades deportivas en la escuela, implica un acto de conciencia y de compromiso con el bienestar integral de los alumnos, entendiendo que esta actividad, como la vida misma implica riesgos, pero asumiendo la responsabilidad que estos sean comprendidos por todos y manejados adecuadamente para poder permitir todas las acciones que ayuden al desarrollo de los alumnos sin miedo a desastres que pueden ocurrir por falta de experiencia, planeación o comprensión de lo que las actividades deportivas escolares implican.
Adicionalmente, la visión institucional permite planificar una ruta de crecimiento institucional que va permitiendo evaluar, corregir o mejorar el trabajo realizado, de manera que las autoridades escolares deben ser capaces de ver el horizonte deseado y gracias a ello generar estructuras, administrativas, programáticas y presupuestarias para que el proyecto pueda construirse.
Luego está la elección del personal que hará realidad con el trabajo del día a día, porque aquí hay que ser claros: no se llega al éxito deportivo de la noche a la mañana, hay que perder una centena de juegos antes de estar en condiciones de ganar consistentemente, de manera que hay que tener entrenadores que enseñen, desarrollen, eduquen, confíen y sean confiables. Un paquete difícil de conseguir; para ello la alternativa es la formación, formar a los formadores es la clave del éxito.
Y luego viene la formación deportiva en si misma; representar a su escuela es un logro, un orgullo y una responsabilidad, todo en el mismo paquete, los alumnos quieren estar dentro de ese trato y los adultos responsable; desde los entrenadores, los directivos y los padres de familia deben estar en el mismo canal, es imposible generar un proyecto de deporte institucional si las áreas encargadas de operar, planificar, autorizar y evaluar se “ponen el pie” unos a otros.
Para ello se debe crear una estructura humana, administrativa, deportiva y presupuestaría, donde la planeación y la visión se complementen, no se puede hacer deporte sin invertir; los logros deportivos no ocurren sin el debido proceso y disposición política al proyecto se logra entendiendo su importancia, pertinencia y trascendencia, sin esto nada podrá eclosionar.
En seguida se pondrán objetivos que no tienen que ver con ganarlo todo o ser campeón, pues la bandera de la escuela será que en el deporte y con el deporte alcanza logros de formación humana de manera constante y frecuente, más frecuentemente, si cabe que los primeros lugares o los logros deportivos.
Es por ello que una de las vías de difusión del proyecto deportivo de las escuela pública consiste en celebrar los logros deportivos en asambleas y eventos escolares, en los medios de difusión y rede sociales de la escuela se promueve la difusión y el reconocimiento, no solo a los que ganan, también a quien participa y quien se va superando a sí mismo.
De manera que la actividad deportiva estará calendarizada dentro del programa escolar, pero no solo el deporte en si mismo, sino actividad física para la salud, para desarrollar estilos de vida saludables lo que Incluye actividades físicas en los recreos y pausas activas para grupos que deben estar más de 3 horas continuas estudiando en un salon.
Luego está la cuestión de que entre toda la oferte del deporte, a que actividades vamos a incursionar, cuáles serán las disciplinas deportivas a promover cuando estas se desarrollen entonces cómo diversificar las actividades deportivas, ofrecer opciones más allá del fútbol y el básquetbol: yoga, atletismo, danza, juegos tradicionales, actividades cooperativas, talleres de aprendizaje, usar juegos modificados para enseñar habilidades deportivas de forma lúdica e inclusiva.
Hay que formar talleres, clubes y equipos escolares en espacios donde hacen falta y de manera que puedan ser sustentables, que los alumnos tengan alternativas, ventanas al mundo, digamos, para poder estructurar su entorno a veces dicotomizado por la dinámica familiar moderna, las malas condiciones o inclusive la violencia. La actividad física escolar es un santuario de orden y respeto donde se lo puede pasar bien ser quien es y establecer relaciones sociales que le permitan consolidar su personalidad.
Y luego cuando las condiciones estén dadas hay que crear equipos representativos por nivel o grado, donde la competencia deportiva escolar sea el pretexto para potenciar habilidades tener experiencias de toma de decisiones y desarrollo de los poderes humanos, donde haya derecho a ganar y perder y cuando se pierda asegurarse que no se pierda el aprendizaje, esto implica por supuesto fomentar y participar en torneos internos y amistosos con otras escuelas.
La escuela privada puede contratar con buenos salarios a los mejores y mas capacitados entrenadores y ponerles exigencias basadas en resultados de manera que cuando no alcancen la expectativa pierden el trabajo. En la escuela publica no es posible eso, porque los docentes reciben un sueldo muy escaso y las condiciones para alcanzar la certeza laboral y la estabilidad profesional no son solo difíciles sino que para el maestro de deportes a veces nunca llegan, el entrenador de escuela publica esta tan comprometido a su trabajo que a veces pone de su bolsillo lo que falta para el arbitraje, compra material que necesita y regala a los alumnos playeras, uniformes, tenis y les da para comer a los que no traen algo de casa.
Esos entrenadores deben seguirse capacitando y formando al interior de la institución a través de procesos donde se vayan desarrollando las capacidades y habilidades del entrenador en su disciplina, donde se vaya haciendo equipo con los otros entrenadores, se comparta y se desarrollen formas de alcanzar la excelencia y se privilegie el orden y capacitar al personal docente, es imprescindible brindar formación continua a los profesores de educación física.
Luego desarrollar, aplicar y promover metodologías participativas y centradas en el estudiante; entender que en el orden de prioridades la escuela es primero y el deporte después, de nada sirve un jugador habilidoso que va a terminar reprobando la escuela. y perdiendo a través del atleta, la inversión de tiempo, energía y recursos que sus padres, maestros y entrenadores depositaron en él. La meta es que llegue al siguiente nivel educativo.
Es importante aprovechar recursos de los que dispone la comunidad, invitar a entrenadores locales, exalumnos deportistas o padres con experiencia a participar en proyectos bien delimitados en los campos de acción, establecer alianzas con centros deportivos, ligas, universidades o gobierno municipal o estatal.
Y por supuesto es importantísimo entender que una prioridad es mejorar la infraestructura deportiva, nunca mejorará si no se juegan encuentros oficiales al interior de la escuela, para que las medidas oficiales, el equipamiento y los enseres necesarios existan debe haber una demanda de la comunidad que los utiliza es importante que si no hay un presupuesto se realicen acciones encaminadas a que exista y se plasme en el Programa Operativo Anual, por muy limitado que sea saber que se tiene para el deporte en el año particular da certeza y permite ir luchando por mas. Los directivos deben gestionar recursos para rehabilitar canchas, adquirir material básico y garantizar espacios seguros.
Y en tanto haya instalaciones adecuadas la escuela puede hacer convenios para usar espacios públicos cercanos cuando la escuela no cuente con instalaciones propias.
Conclusión
Desarrollar el deporte en una escuela pública no depende exclusivamente del presupuesto, sino de la voluntad de transformar la educación a través del movimiento. Con estrategias inclusivas, creativas y sostenibles, el deporte puede convertirse en un motor de cambio social dentro y fuera del aula. Hacer una cultura del deporte es un acto de voluntad que cuando se echa a andar y el esfuerzo se institucionaliza, se convierte en una espiral virtuosa donde todos al final ganan, sea cual sea la posición en donde estes en la escuela publica , sea esta de 100 alumnos o una de 5000 utilices tu conocimiento y energía para convertir a la escuela pública en un agente de trasformación del país por el deporte, habremos muchos más de nosotros convencidos de ello en la medida que socialicemos y entendamos que el deporte no es una distracción, un juego o una forma de poder sobre otros, es un derecho humano y que todos aquellos que trabajamos en la educación pública, sea el nivel que sea, debemos luchar por hacerlo realidad.
