Por José Ortega MEX
Con demasiada frecuencia damos a nuestros deportistas soluciones que recordar, en vez de problemas a resolver.
Por encontrarnos en constante evolución, los entrenadores actuales, debemos procurar adaptarnos a las nuevas exigencias y evolucionar sin pausa para no quedarnos atrás. Entonces debemos cambiar, fomentando el pensamiento divergente, facilitando la libre expresión de nuestros deportistas, quienes demandan cambios y mejoras durante su estancia en los entrenamientos y competencias y no seguir repitiendo métodos y formas de instrucción incorrectas.
Los entrenadores contemporáneos debemos convertirnos en “lideres” que seamos capaces de hacer cosas nuevas y aplicar otro estilo de enseñanza, convirtiéndonos en creadores, planificadores, observadores, quienes alentemos a nuestros deportistas a avanzar y superarse a sí mismos, en lugar de seguir solo dando instrucciones.
El liderazgo y los métodos de enseñanza obsoletos basados por años bajo el método analítico y de mando directo, solo nos han limitado a la nula participación de nuestros deportistas como parte medular y centro del proceso.
El nuevo liderazgo deportivo debe convertirnos en “lideres” teniendo la obligación de sustituir la enseñanza anticuada y obsoleta actual por un método indirecto, global de descubrimiento guiado que plantee problemas, desarrolle la capacidad de pensar, de reunir datos, de evaluar y organizar la información, de recordar soluciones, de proyectar, de imaginar, inventar y crear en los deportistas que entrenamos.
Sin duda por años hemos omitido que los deportistas reclaman ser más estimulados que instruidos. Entonces, debemos evitar seguir estrangulando en nuestros deportistas su fantasía, su imaginación y su capacidad de creatividad. Por ello, nos hace falta involucrar mucho más a nuestros deportistas en este proceso de enseñanza-aprendizaje incentivándolos a ser más inteligentes, completos, independientes y exitosos.
Como auténticos “líderes” debemos suscitar ideas y abrir la mente de nuestros deportistas para que mejoren su rendimiento y tengan la posibilidad de generar una nueva visión que los catapulten sacando el potencial que llevan dentro. Para conseguirlo, es imprescindible que como “lideres” aprendamos a preguntar constantemente a nuestros deportistas durante los entrenamientos y competencias en lugar de seguir solo dando instrucciones. Así los convertimos en deportistas activos, que participan en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Enseñar por medio de preguntas, obliga a nuestros deportistas a pensar, a examinar, a juzgar a mirar y evaluar.
Para finalizar mencionaré, que un deportista recuerda después de tres meses de entrenamiento, solo un 10 % de lo que le ha hablado o instruido su entrenador y 32 % de lo que el entrenador le ha demostrado y explicado. Pero en el caso donde el deportista ha experimentado la situación con ayuda de su entrenador, recuerda un 85 % de la información.
En vez de enseñar a mis alumnos todo lo que sé, debo procurar despertar el potencial dormido en ellos, llevándolos más allá de sus propias limitaciones.
José Ortega Ramírez MEX

Maestro en Ciencias del Deporte, exfutbolista profesional y ultramaratonista con más de 20 años de trayectoria en el ámbito deportivo. Ha dirigido equipos en las tres divisiones profesionales del fútbol mexicano y colaborado con clubes como Santos Laguna, Real Sociedad de Zacatecas y Águilas Reales. Es coach deportivo internacional, especialista en programación neurolingüística, autor de tres libros y artículos científicos, y conferencista hispano. Ha sido instructor certificado por el Real Madrid y Liverpool FC, además de liderar procesos de capacitación en instituciones como FEMEXFUT 7, CARFUT e INCUFIDEZ.
