Por Miguel Ángel Lara
La Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, están trabajando de manera coordinada con el gobierno federal y la FIFA para asegurar que el Mundial 2026 sea un éxito. El enfoque es abordado desde la infraestructura de transporte y los estadios hasta la seguridad, el turismo y la experiencia cultural para los millones de visitantes que se esperan.
El desafío es mayor, recibir a hordas de visitantes, brindarles hospedaje, servicios consulares, aeroportuarios, seguridad, y asegurar las entradas entre otras muchas cosas, es parte de la tareas que cada ciudad debe resolver. El caso particular de la Ciudad de México es una incógnita pues todos sabemos que las estrategias de marca ciudad desaparecieron durante el pasado gobierno y ha continuado con el actual. Por tanto la promoción parece desaparecida, ausente y la Ciudad de México lo único que grita al mundo son sus problemas, inundaciones, violencia, desapariciones, rechazo a los extranjeros, el metro hecho pedazos, el aeropuerto internacional destruido, asaltos como parte del folklore chilango, hospitales en mal estado y un sinnúmero de problemas insoslayables.
Planear una campaña de marca ciudad para la Ciudad de México con el objetivo de posicionarla como sede de la Copa del Mundo 2026, en el contexto de los desafíos que mencionas, requiere un enfoque estratégico, realista y multifacético. No se trata solo de marketing, sino de una gestión de la reputación que aborda directamente los problemas. Aquí te presento una propuesta de cómo podría estructurarse una campaña de este tipo:
No se reconocen abiertamente los desafíos. Ignorarlos o minimizarlos es contraproducente y genera desconfianza, vaya ni siquiera se ha diseñado una campaña que venda historias de superación y transformación tanto de gobernantes y ciudadanos chilangos que ponga a la CDMX en una imagen más o menos positiva. Una campaña donde se reconozcan los desafíos de infraestructura, gobernabilidad, violencia y gentrificación. Este acto de transparencia generará credibilidad, pero no, todo lo niegan, mientras tanto en la FIFA, sólo se están limitando a ver que el estadio Azteca, ahora Banorte, esté “on fire”, para que los asistentes puedan estar cómodos. Pero no está volteando a ver a México porque el desafío de la máxima entidad del futbol global, está concentrado en los Estados Unidos y la situación migratoria. Además de planear un sorteo que estará supeditado al mapa geopolítico más que al deportivo. Seguramente veremos a equipos como Irán, Jordania, Uzbekistán y algún africano o europeo que no sea del agrado del gobierno del vecino país, jugando en México o en Canadá. Sin embargo, si la CDMX “está trabajando para ser mejor”, de cara a la Copa del Mundo, no se ha visto en lo absoluto.
No hay una narrativa en la campaña mundialista para la CDMX donde se vea una narrativa orientada a las soluciones. El nombre actual de la campaña, “#SomosCiudadDeMéxico”, ya existe y se ha posicionado en el contexto de la Copa Mundial, pero la estrategia de comunicación puede profundizar en la idea de la unidad, evolución, seguridad y alegría, sería una oportunidad para resolver los problemas y demostrar al mundo resiliencia y hospitalidad.
Pensar en narrativas dirigidas a los residentes y enfocarse en los beneficios directos que el Mundial traerá a los ciudadanos (mejoras en transporte, seguridad, espacios públicos) y en cómo su participación es crucial para el éxito del evento. Para Turistas y Extranjeros: Se les debe comunicar que la ciudad es segura, acogedora y que las autoridades están tomando medidas para garantizar su bienestar. Es importante desmitificar la percepción negativa. Para Inversionistas y Socios: Se debe mostrar un entorno legal y de gobernabilidad en mejora, con proyectos de infraestructura definidos y un compromiso claro con la transparencia. Pero no, nada de eso sucede porque la realidad de la Ciudad de México es Infernal, desesperante, desesperanzadora, triste y llena de impotencia, La ciudad de México es una calamidad de cara al Mega Evento global.
Ojalá pudiéramos hablar de una narrativa de la hospitalidad chilanga: En lugar de ignorar la tensión, resaltar la calidez de los “chilangos” y su capacidad de convivir con la diversidad. Usar historias de extranjeros que han encontrado un hogar en la ciudad y que a su vez se han integrado y respetan las costumbres locales. Promoción de zonas no turísticas: Invitar a los visitantes a explorar barrios que no están afectados por la gentrificación para diversificar el turismo y distribuir los beneficios económicos.
Pero, no, la CDMX vive su día a día luchando con una cotidianidad que la asfixia y la enferma gravemente. Al desaparecer las políticas públicas de marca ciudad, desaparece el horizonte de los alcances que la propia ciudad tiene. En el Mundial de 1986, los problemas de igual manera eran terribles, pero era una ciudad que tenía alternativas para venderse de forma extraordinaria, al venir de los sismos del 1985, la CDMX ofreció resiliencia, calidez, mexicanidad, seguridad, sonrisas e infraestructura. Eran sin duda, mentes que colaboraron de manera estratégica e inteligente para definir cómo una capital como la mexicana y que ciudadanizaron la Copa del Mundo, en lugar de entregárselo “al pueblo”, como una ofrenda política.
Bienvenidos al entierro de la marca ciudad.
Miguel Ángel Lara

Miguel Ángel Lara Hidalgo
Lic. en Comunicación por la Universidad Iberoamericana CDMX. Mtro. en Antropología Social por la misma Universidad. Miembro y presidente de la Red de Investigadores Sobte Deporte, Cultura Física Ocio y Recreación. Coordinador del Libro Mundial Brasil 2014, transversalidades y conocimientos múltiples del megaevento global. Tomos I y II. En el plano académico es profesor de la Maestría de Gestión Deportiva en la Universidad Internacional del Ecuador UIDE. Profesor de la Carrera de Administración de la Hospitalidad en la Universidad Iberoamericana CDMX impartiendo la la asignatura de Administración del Deporte. Profesor de la Maestría de Gestión Deporte de la Anáhuac Norte. Conferencista en el diplomado binacional de Gestión y Administración Deportiva impartido por la Universidad Anahuac Cancún y la Escueka Nacional del Deporte en Cali Colombia. En el plano empresarial director de comunicación y relaciones públicas de la Academia Borussia Dortmund en México. Director de innovación estratégica del proyecto Soccer Coach Solutions. Director del Proyecto Sports Develoment Real Estate High Perfomance Center en Mérida Yucatán. Asesor de Pádel Strategy Concept en Mérida Yucatán. Director de la Preparatoria para Atletas de Alto Rendimiento en Woodlands, Texas. Actualmente es miembro del Modelo estratégico para el desarrollo del deporte “México Potencia Deportiva.
