
El pasado miércoles 1ro de octubre de 2025, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 448 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, el dictamen que declara cada 22 de febrero como el “Día Nacional de la y el Periodista Deportivo”, y lo remitió al Senado de la República para sus efectos constitucionales.
El proyecto fue impulsado desde la Comisión de Gobernación y Población y defendido en tribuna por el diputado Juan Carlos Varela Domínguez (Morena), quien subrayó que este reconocimiento es un acto de justicia para visibilizar a “quienes son los ojos, los oídos y la voz del deporte”. Junto a él, el diputado Reginaldo Sandoval Flores, coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT), respaldó firmemente la iniciativa, resaltando que el periodismo deportivo ha contribuido históricamente a fortalecer la identidad nacional y a proyectar los valores sociales del deporte en México.
La declaratoria no es un hecho menor. Hasta ahora, la única referencia institucional existía en el ámbito internacional, donde la Federación Internacional de Periodistas Deportivos (AIPS) instauró el 2 de julio como Día Internacional del Periodista Deportivo desde 1994. Sin embargo, en México no había un día específico para reconocer a quienes, con voz crítica y mirada cercana, construyen la memoria del deporte nacional. La designación del 22 de febrero responde a la necesidad de darle un carácter propio y nacional a este homenaje.
El reconocimiento es también un recordatorio de la función del periodismo deportivo: narrar hazañas, transmitir emociones, analizar contextos y, cuando es necesario, denunciar injusticias. Su papel no se reduce a la descripción de jugadas, medallas o récords, sino que conecta al deporte con la sociedad, lo convierte en cultura y lo resignifica como motor de transformación social.
Cada 22 de febrero, a partir de la aprobación definitiva, será una fecha para homenajear a miles de periodistas que, muchas veces en condiciones adversas, han contado las grandes gestas del deporte mexicano y también han dado voz a las historias invisibles. Al mismo tiempo, debe ser un día de reflexión sobre la necesidad de garantizar mejores condiciones laborales, mayor acceso a capacitación y una verdadera dignificación de la profesión.
El hecho de que la votación fuera unánime refleja el valor de este dictamen. En tiempos de polarización política, el reconocimiento al periodismo deportivo logró unir a todas las bancadas, evidenciando que el deporte y quienes lo narran son un punto de coincidencia nacional.
El Senado será el siguiente paso formal, pero la trascendencia real de este decreto dependerá de que el gremio periodístico, los medios y la sociedad hagan de esa jornada anual un espacio vivo de homenaje, crítica constructiva y compromiso.
Porque si los atletas son protagonistas de las gestas, las y los periodistas deportivos son los narradores que las preservan y las hacen trascender. Hoy, el Congreso les otorga un día propio. Y el país tiene la oportunidad de honrar, con justicia y memoria, a quienes con su pluma, voz o imagen son parte esencial del deporte mexicano.
EL DEPORTE NO DESCANSA
