
Por Simón Espinosa Ibarra
Gracias a ello, la Presidenta de México pudo sentir de primera mano el ambiente y la expectación que genera, a nivel planetario, el deporte más popular del mundo, y vivir de cerca la importancia que tiene el deporte en general para la humanidad, así como el potencial que también puede tener en México, si ella así lo decide y si, por fin, contamos con un Plan Nacional de Desarrollo Deportivo “de a deveras”, que apoye el desarrollo integral de las personas, las comunidades y del país en su conjunto.
Millones de personas en el mundo escucharon el mensaje de la Dra. Claudia Sheinbaum, mensaje que incluso pudo haberse fortalecido y enriquecido con algún video ilustrativo que mostrara quiénes somos como país, la grandeza de nuestro pasado y la transformación del presente, con una mirada clara hacia el futuro. Se trata de aprovechar la justa mundialista para incentivar el turismo, la inversión en el país, el intercambio educativo, cultural y deportivo, entre muchos otros aspectos estratégicos.
De igual manera, la Presidenta deberá estar presente en la inauguración del Mundial. La lectura internacional, con millones y millones de espectadores a través de los diferentes medios de comunicación, será altamente positiva con su presencia. Ningún jefe o jefa de Estado ha estado ausente en la inauguración de los Mundiales, en tiempos de paz.
Una enorme cantidad de medios internacionales estarán atentos a lo que haga y diga la Dra. Claudia Sheinbaum; prácticamente en todos los países se podrá escuchar y ver la transformación que vive el país. La primera mujer presidenta de México contará con una oportunidad inmejorable para tejer relaciones internacionales de beneficio presente y futuro para la nación.Contar con un Plan Nacional Integral de Desarrollo Deportivo permitiría mostrar al mundo el país que México aspira a ser, utilizando el deporte como herramienta de desarrollo, prevención social del delito y combate a la obesidad y el sobrepeso.
