Por Paola Guzmán MEX
En definitiva, mi escrito de noviembre será más anecdótico y filosófico, sin dejar de
lado el análisis de datos ni la reflexión. Quizá porque el fin de año se acerca y la
mayoría hacemos un recuento de lo vivido, siento que el tema de género aplica
siempre —en el futbol y en la vida—, y muchos dicen que ambos se parecen. Yo
coincido: el futbol, en muchos momentos, refleja la vida. No es casualidad que sea
un deporte con millones de aficionados en el mundo.
Leía que la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociación) considera que el
primer Mundial Femenino se llevó a cabo en los años noventa. Sin embargo, un
reportaje de El País narra un Mundial femenino realizado en México en 1971, que
reunió a más de 100,000 personas en el Estadio Azteca. Aquel torneo, poco
recordado, terminó con Dinamarca como campeona tras vencer al país anfitrión.
Oficialmente, en México se estrenó la Liga Femenil en 2017. Desde entonces han
ocurrido cosas muy interesantes: el aumento de la audiencia, la inclusión de
jugadoras extranjeras (tema que merece otro artículo) y, sin duda, una evolución
en la manera en que son vistas y tratadas dentro de los clubes. Ha sido un desafío
mantener plantillas e instalaciones adecuadas, pero también una muestra de
voluntad y crecimiento.
Recuerdo que cuando comenzaron los primeros torneos, fui a varios partidos en la
cantera para ver a las Pumas. Era evidente la necesidad de volverlas
“profesionales”, y uso las comillas porque un jugador profesional se distingue de
un amateur, en principio, porque recibe un salario. Pero en este caso, el término
iba mucho más allá: se trataba de construir una estructura desde lo físico, lo
técnico y lo humano. No profundizaré más, porque aunque estuve cerca, no lo viví
de primera mano. Aun así, ha sido notable el crecimiento —y también la presencia
de mujeres en ámbitos directivos, deportivos y mediáticos.
La Liga Femenil en México tiene un enorme potencial. Personalmente, me siento
muy orgullosa de tener amigas que han sido verdaderas guerreras: mujeres que
se han sobrepuesto a todo gracias a su pasión y compromiso por un deporte que,
aun con los avances, mantiene una deuda pendiente con nosotras. Quienes han
apostado por permanecer han pasado por verdaderas pruebas y, sobre todo, por
innumerables luchas internas donde se preguntan si vale la pena seguir. Porque
sí, es una carrera de resistencia a la que no siempre —o casi nunca— se le ve el
final.
Acercándome al cierre, comparto un dato: en este Torneo Clausura 2025 solo hay
dos directoras técnicas al frente de equipos femeniles. Las posiciones directivas
no están completamente censadas, pero siguen siendo minoría. Lo alentador es
que el número de debutantes creció del Torneo Apertura al Clausura 2025 en un
130% (de 20 a 46).
El avance es real, pero el camino sigue siendo largo. México tiene más de 126
millones de habitantes, de los cuales un poco más de la mitad somos mujeres; así
que las cifras, aunque alentadoras, todavía suenan pequeñas.
La tarea, por supuesto, comienza desde la formación. Mientras no exista un
sistema educativo-deportivo que garantice seguimiento y estructura para que
niños y jóvenes accedan al deporte de manera segura, hablar de oportunidades
para niñas y mujeres seguirá pareciendo una aspiración lejana.
Por eso, tenerlo presente, reflexionarlo y gestionarlo —cada quien desde su propio
ámbito— podría darnos más posibilidades. Los grandes cambios nacen de
políticas públicas, sí, pero también de la consciencia de quienes tienen poder de
decisión. Lo ideal sería hacerlo desde la convicción, no desde el discurso o el
“deber”. Porque ahí, cuando se actúa solo por obligación, se pierde mucho… por
no decir casi todo.

Paola Guzmán Camacho
Apasionada del futbol y de la gestión deportiva, Paola combina una sólida formación académica en Administración, Alta Dirección y Neuromarketing con más de dos décadas de experiencia en el ámbito educativo y deportivo. Es especialista en gestión deportiva con más de 20 años de experiencia en educación y futbol profesional. Fue Gerente General del Sistema Nacional de Capacitación de la Federación Mexicana de Futbol, donde impulsó procesos de formación de entrenadores y proyectos innovadores como el curso en línea para directores técnicos. Ha ocupado puestos directivos en fundaciones y equipos de la Liga Premier, combinando operaciones, planeación y relaciones públicas. Actualmente estudia una Maestría en Neuromarketing y escribe sobre futbol con una visión que mezcla estrategia, gestión y pasión por el deporte.
