
Por Juan Manuel Montesinos Báez MEX
En esta ocasión no escribiré de análisis fisiológicos, ni de exploraciones deportivas por la geografía mexicana. Este artículo, lo escribo porque a veces no somos conscientes los educadores físicos y/o los entrenadores deportivos, de la trascendencia que tenemos en algunas personas y del impacto que tenemos en la sociedad. Nos devaluamos incluso nosotros mismos o entre nosotros mismos. Comparto el siguiente texto entonces con la finalidad de motivar y elevar el espíritu de compañeros que seguramente y como su servidor, por momentos pierde de vista la maravillosa y privilegiada posición que tenemos en el ámbito de la educación física y el deporte. Ojalá sea de utilidad.
Hace algunos días nos enteramos del trágico asesinato de Carlos Manso alcalde de Uruapan, a manos de un asesino de 17 años. En el debate de la descomposición social nacional, que ha permitido que este fenómeno de los “niños sicarios”, se haya extendido a casi todas las entidades de la nación, muestro como al realizar nuestra práctica con conocimiento y corazón, podemos hacer mucho por nuestro país y no, no es “muriendo por la patria” como se le sirve mejor, es “viviendo por la patria” donde se le hace un mayor servicio. El pasado 8 de octubre de 2025, día que se celebró o conmemoró el día del educador físico, tuve la gran fortuna de recibir felicitaciones diversas. De entre todas las hermosas muestras de cariño que virtud a las redes sociales ahora son posibles, hubo una que llamó poderosamente mi atención. Un exalumno de primaria y jugador de “tochito-bandera” de un equipo que dirigí de hace más de 20 años, me escribía dentro de la felicitación la siguiente frase: “Fueron los mejores momentos de la niñez y los llevamos siempre en el corazón”, luego continuó con otra frase que fue para mí el motivo de escribir hoy en esta columna: “Nos regaló una buena niñez profe, imagínese como lo llevamos en el corazón, que aquí estoy hoy recordándoselo”. Este exalumno que hoy cuenta con 32 años de vida, vive con su pareja y dedicándose honradamente a la vida, generó algunas reflexiones que me atrevo a escribir en este medio, porque más allá de la evidente vanidad que espero sepan disculpar, quiero comentar este hecho, porque creo que todos los que nos dedicamos con el corazón a esta función social en la línea real docente frente a grupo, sabemos lo que significa ser y estar en los espacios educativos que nos competen, sabemos los riesgos, sabemos los requisitos, sabemos los mandatos y lineamientos jurídicos que le dan sustento y orientación a nuestras funciones, sabemos los conflictos que tenemos que afrontar con niños, padres y personal de mayor rango que el nuestro, pero por sobre todas estas cosas, sabemos de la felicidad infinita que generamos con nuestra presencia en las escuelas. Se quejan algunos compañeros de asignatura o aula, que nos quieren más, porque según ellos “nada más los sacamos a jugar”. Esta visión miope y proyectiva de la mediocridad de algunos docentes, (repito el algunos), nos deja como si fuéramos payasos de circo que vamos a organizar jueguitos en busca del aplauso y la validación barata, a la que ellos ni siquiera así pueden obtener. Si por momentos, tu ánimo o vocación, se encuentran en crisis, por comentarios similares o conflictos que perturban tu tarea docente, te invito a considerar o mencionarles los siguientes puntos de vista para tratar no de convencerlos de que, lo que nosotros hacemos además de divertido es importante, si no para que estos docentes tomen conciencia de que el valor, reconocimiento y validación que buscan, no está en la denostación del trabajo de los demás compañeros y menos los de Educación Física, la validación y trascendencia se encuentra dentro de cada docente que de verdad sienta la vocación y la refleje en su práctica.
Primer punto a considerar, si los alumnos quisieran más a los de Educación Física, solo porque les ponen jueguitos y no les exigen o porque los deportes son divertidos per ce, entonces ¿por qué mi profesora favorita de la primaria fue la maestra Landy de 1er. Grado y no las de EF? ¿Por qué si yo y mi grupo de amigos en secundaria éramos buenos para los deportes y salíamos a representar a la escuela, nuestro profesor favorito de toda nuestra historia académica fue Arsenio Rojas de Geografía y no Adrián de EF? De hecho, Adrián nos caía mal y muchos ni siquiera lo recuerdan. Entonces los docentes de Educación Física, no siempre y no automáticamente son los favoritos de los niños, por muchos jueguitos o deportes que pongamos, eso no nos garantiza la trascendencia en la memoria de los alumnos.
Segunda consideración y consecuencia del anterior, el educador físico de éxito, no debe exclusivamente a su profesión o actividad el arraigo y cariño de alumnos y exalumnos. Si desea que su labor sea útil, divertida y trascendente, debe, después de conocer los fundamentos y marcos jurídicos, fisiológicos y pedagógicos, convertirse en un sensor de emociones, midiendo y evaluando el impacto de las actividades que propone en la respuesta de los alumnos, considerando el orden en que las presenta y previo a toda actividad asegurarse que la motivación esté alta, no puedes proponer nada, si antes no das un levantón de ánimo a los educandos, sea con porras, saludos especiales o específicos con cada grupo y hasta con cada individuo. Sin duda, todos nos hemos topado con grupos que no se prestan a algunas actividades y representan dificultad por las características disciplinarias o motrices de esos grupos, pero esos niños y esos grupos con más necesidad de estimulación motriz y emocional, son retos que desafían nuestra creatividad, conocimiento e inteligencia y al final, los que te dejarán mayor satisfacción e incluso serán los niños que te recuerden con más cariño, porque lejos de burlarte o dejar que “las cosas sigan iguales”, ayudaste poco a mucho a mejorar sus vidas, recuerda “Nos dio una buena infancia”.
Consideración tres: Sin duda enseñar con el ejemplo es la mejor pedagogía, si los vas a poner a correr, corre con ellos, corre con un grupo a la semana, haz tu clase con tu grupo, juega con ellos, muéstrales que el juego y el ejercicio son tan buenos y divertidos que tú a tus 30 años de servicio, lo sigues haciendo. Créeme, los alumnos se volverán locos de alegría de que tu compartas la misma experiencia con ellos y les ayudes desde tu experiencia. Exactamente igual que un teniente que le muestra a su tropa como hacer su trabajo haciéndolo y no solo ordenando desde la comodidad de su rango. Gana sus corazones y te seguirán a donde los dirijas.
Cuarta consideración 4: Es muy fácil claudicar al ser presionado por cierto tipo de directores, supervisores y supuestas figuras educativas, cuya única función es depredar el presupuesto, carentes de conocimiento, interés o liderazgo, realizan sus funciones sin proponer nada, sin percibir el ánimo de su comunidad educativa y en muchos casos hasta son servidores públicos corridos y transferidos de otras escuelas, por el hartazgo que generaron con su soberbia, su holgazanería y torpeza orgánica, en las escuelas que tuvieron el infortunio de haber sido conducidas por esos personajes. No claudiques, el educador físico de éxito siempre va a ser pieza fundamental de su comunidad escolar, porque construye, construye con alumnos, con madres y padres de familia, con sus compañeros. Los directores del fracaso, se auto engañan con éxitos que solo su imaginación celebra, manipulan y tratan de controlar compulsivamente, el pensamiento y acciones de profesores, padres y alumnos, para guiarlos a la medianía y sombra de su mediocridad. No claudiques.
Quinta consideración y final: Después de 25 años en la SEP y algunos más en albercas, me siento feliz, convencido de ser alguien que encontró el lugar que les correspondía en la vida, donde además de servir a un propósito que considero útil y noble, también he tenido mi forma de sustento, donde diariamente obtengo experiencia y conocimiento, donde diariamente existen retos y satisfacciones, soy un ser humano pleno en muchas áreas de mi vida gracias a la educación física y espero que todo aquél que se dedica, dedicó y dedicará en el futuro a esta profesión llegue igual que yo a esa grata sensación de recibir felicitaciones de personas que con sus palabras me hacen decir que mi vida ha valido la pena.

Juan Manuel Montesinos Báez
Originario de la Ciudad de México, nacido en el año de 1974, es licenciado en Educación Física por la Escuela Superior de Educación Física del Distrito Federal. Es Técnico en Urgencias Médicas Nivel I por la Cruz Roja Mexicana, aprobando el curso PHTLS en la Escuela Militar de Oficiales de Sanidad. Tiene un Diplomado en Alta Dirección Deportiva por la CODEME. Es Técnico en Administración por el IPN. Realizó diversos talleres, cursos y seminarios de administración y política educativa, administración y gestión, aprobó los cursos de actualización de Educación Física hasta el Nivel XII, impartidos por la SEP-SNTE. Labora de manera ininterrumpida en el nivel primaria de educación básica desde hace 18 años. Ha colaborado en diversas investigaciones como autor de artículos o asesor de trabajos verticales en cuerda con investigadores del INAH y PGR Instructor de trabajos en espacios confinados industriales y trabajos en altura industriales para la empresa APIBE que asesora a plantas industriales de Nestle, Unilever, Chrysler y Alvarion. Fue coordinador de natación y coordinador deportivo en el Club Irlandés de Raqueta. Director de actividades deportivas de la comunidad Maguen David. Fue competidor de Polo Acuático y nadador Master en el C.A.A.A.N. del I.M.S.S. Instructor de Natación de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y del Deportivo Plan Sexenal. Montañista desde la infancia, ha practicado este deporte de manera profesional en diversas instituciones como la Cruz Roja y la U.N.A.M., participando en cursos y expediciones a nivel nacional e internacional en las diversas modalidades del deporte ciencia: Montañismo de altitud, senderismo, barranquismo y espeleología. Nadador de salvamento acuático por la Escuela Militar de Oficiales de Sanidad, Instructor y miembro fundador de la Escuela Nacional de Rescate Agreste de la Cruz Roja Mexicana. Paracaidista de salto libre y estático de la Cruz Roja Mexicana y del Equipo de Paracaidismo de la extinta Mexicana de Aviación. Buzo PADI, certificado en Open Water. Actualmente funge como Coordinador Técnico Deportivo del Complejo Olímpico México 68, de la alcaldía Benito Juárez.c
