Los pilares invisibles del alto rendimiento: el papel de los padres

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Por Cinthya Domínguez   Ex Atleta de alto rendimiento y campeona mundial de halterofilia

Hablar de un niño o joven en el deporte de alto rendimiento no es solo hablar de horas de entrenamiento, viajes y competencias. Detrás de cada atleta hay una familia, y en especial unos padres, que apuestan tiempo, dinero, esfuerzo y, sobre todo, amor, para sostener un sueño que muchas veces exige más de lo que se ve desde las gradas.

Los papás que apoyan a sus hijos en este camino hacen una inversión silenciosa que pocas veces recibe reconocimiento. Invierten dinero en uniformes, equipo, inscripciones, viajes, alimentación y todo lo necesario para que sus hijos puedan rendir al máximo. Invierten tiempo en llevarlos y recogerlos de los entrenamientos, en esperar largas jornadas en un gimnasio, en un campo o en una alberca. Invierten esfuerzo emocional en acompañarlos en las derrotas, en sostenerlos cuando llegan las frustraciones, y en alentarlos en los días en que las ganas parecen desaparecer.

Y no solo eso: a veces, los papás hasta le hacen de coach, por la pasión que sienten y las ganas de ver a sus hijos crecer. Se involucran tanto que terminan aprendiendo del deporte, corrigiendo posturas, animando desde la línea y siendo una extensión del equipo. Esa entrega, aunque no siempre se vea, es fundamental.

Pero esa inversión rinde frutos que van mucho más allá de un podio o una medalla. Los hijos aprenden disciplina, responsabilidad, resiliencia y trabajo en equipo. Crecen con un cuerpo más sano y una mente más fuerte. Y, sobre todo, desarrollan una confianza que les servirá para toda la vida, dentro y fuera del deporte.

Vivimos en una época agitada, donde las jornadas laborales extensas, las responsabilidades con otros hijos y las exigencias del día a día limitan a muchos padres para poder apoyar a sus hijos en actividades deportivas o extracurriculares. Hoy en día, son pocos los papás que logran encontrar el tiempo para estar presentes, y por eso es aún más valioso reconocer a quienes lo hacen posible.

Si nos organizamos y nos apoyamos entre padres compartiendo traslados, turnándonos en entrenamientos o simplemente acompañándonos podríamos facilitar que más familias puedan estar presentes, y que más niños tengan acceso a estas oportunidades formativas.

Diversos estudios en psicología deportiva confirman que el apoyo de los padres es un factor decisivo en la permanencia de los niños en el deporte y en su capacidad de afrontar la presión competitiva. Investigaciones publicadas por la American Psychological Association señalan que los jóvenes atletas que cuentan con respaldo familiar muestran mayores niveles de autoestima, motivación y bienestar emocional. Además, organismos como la UNESCO han reconocido que el deporte en la infancia y adolescencia ayuda a reducir conductas de riesgo, fortalece el tejido social y fomenta valores como la cooperación, la disciplina y el respeto.

Mi certeza como atleta y como mamá

Lo digo con doble certeza: como exatleta de alto rendimiento y como mamá. Durante más de 18 años, mi vida estuvo enmarcada en gimnasios. No había días festivos, ni cumpleaños sin entrenamiento, ni fines de semana libres. Fui campeona mundial, múltiple medallista panamericana y centroamericana, y sé perfectamente que no se llega sola. Detrás de cada logro hay un equipo, una familia y, sobre todo, unos padres que sostienen con amor y sacrificio el camino del atleta.

Hoy, desde el otro lado, como mamá de dos hijos que entrenan en el alto rendimiento, veo repetirse esa historia. Pero ahora soy yo quien organiza las mochilas, prepara comidas, traslada a entrenamientos y espera en competencias. Soy yo quien, con mis manos y mi corazón, impulsa su desarrollo. Y entiendo mejor que nunca lo que significa estar ahí, todos los días, como soporte y motor de un sueño.

“No me alcanza el día para tantas vueltas, y muchas veces tengo que reorganizar toda mi vida para cumplir con los horarios de ambos.” Y sé que no soy la única: como yo, muchísimas mamás y papás hacen lo posible e incluso lo imposible por acompañar a sus hijos. Dejamos de hacer cosas personales, sacrificamos descansos, pero lo hacemos con gusto, porque sabemos el valor de lo que están construyendo.

Y en ese camino, también construimos una familia adicional: la del equipo o el club. Es muy gratificante convivir con otras mamás y papás que están en la misma sintonía. Dejamos de lado nuestras propias actividades, pero disfrutamos cada momento, porque nos apasiona ser parte de la formación de nuestros hijos.

A todas esas madres y padres que, como yo, están ahí día a día, les extiendo todo mi reconocimiento. Juntos, como comunidad, podemos hacer mucho más.

Corazón en Juego: una propuesta de movimiento

Escribiendo esta columna nació una idea que me emociona: Corazón en Juego.

Quiero dedicar este espacio como homenaje a ustedes, madres y padres que deciden invertir en la formación deportiva de sus hijos. Ustedes no aparecen en la foto con la medalla ni escuchan su nombre en el altavoz, pero cada triunfo de sus hijos también les pertenece. Sin ustedes, ningún sueño deportivo sería posible.

De aquí surge Corazón en Juego, una red de madres y padres que creemos en el deporte como herramienta de formación para la vida. Somos quienes acompañamos, sacrificamos, educamos y sostenemos los sueños de nuestros hijos desde la tribuna, desde el auto, desde la fila de espera.

Nuestra misión

Crear comunidad, compartir experiencias, apoyarnos entre familias y multiplicar las oportunidades para que más niños y jóvenes puedan crecer en el deporte… y en la vida.

Nuestros valores

  • Compromiso
  • Empatía
  • Apoyo comunitario
  • Educación en valores
  • Resiliencia compartida

Este movimiento apenas comienza, y me encantaría que me ayudes a impulsarlo.

“Porque detrás de cada medalla siempre hay un corazón en juego… y ese corazón son ustedes, padres y madres, que laten con cada esfuerzo, cada derrota y cada victoria desde la tribuna.”

Los padres son, sin duda, los pilares invisibles del alto rendimiento… y los constructores visibles de una sociedad más sana y solidaria.

Sigamos creyendo, acompañando y formando a nuestros hijos.
El deporte es el camino, y los padres… el motor.

Escríbeme: Email: logisticadeportivacd@gmail.com

Cinthya Domínguez


Ex atleta de halterofilia, medallista mundial, entrenadora deportiva, especialista en gestión deportiva y fundadora de Logística Deportiva Cinthya Domínguez

#CorazónEnJuego #PadresEnElDeporte #FamiliasQueInspiran

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