Por Adán Mellado Ortega MEX
Cuando estamos cursando la universidad, de verdad llegamos a creer que al llegar al mundo profesional todo va a ser tal cual dicta la teoría sin embargo la realidad es muy distinta.
Ya en la práctica encontramos un sinfín de variables, desde la poca importancia que algunas instituciones le dan a la nutrición, hasta limitaciones presupuestales o de infraestructura. Todo esto nos obliga a ser más flexibles, como todo adaptarnos a las condiciones que tenemos y en base a ello construir estrategias para llegar al objetivo, el mejor rendimiento del atleta
En mi experiencia cuando me incorporé a Burros Blancos, equipo de fútbol americano colegial me encontré con la falta de protocolos claros sobre el área de nutrición y lejos de ser un obstáculo para mí se convirtió en una oportunidad de justamente diseñar esos protocolos para poderse adaptar a la realidad del equipo y el presupuesto que se tiene. Siento que como nutriólogo deportivo, el fin siempre es buscar esa adaptación para que nuestra atleta puede desarrollarse de la mejor manera.
Y sí, la nutrición deportiva no garantiza victorias, pero siento que acerca al equipo a ellas, siempre les comento a mis atletas que no depende únicamente de qué tan bien se alimenten para ganar un partido, sin embargo, estar bien preparado desde los factores bioquímicos, físicos, fisiológicos y psicológicos puede significar la diferencia frente a un rival que no tiene ese respaldo, por ejemplo con jugador con adecuada hidratación, suplementación y carga de carbohidratos, llega a un juego con un margen extra de rendimiento que pudiera ser una diferencia clave en momentos importantes.
Y a esto le llamo “ventana de oportunidad” y he aprendido que tengo que explicárselo a mis jugadores de manera que ellos lo entiendan, en su idioma, el idioma del deporte.
Por ejemplo, a mis receptores les explico que yo no puedo garantizar que atrapen el balón, pero sí les puedo garantizar que con una buena composición corporal, con diferentes estrategias nutricionales, una efectiva suplementación y una hidratación adecuada, puedo hacer que su trayectoria de pase, la realice en menos tiempo, que de punto A, a punto B, lo pueda hacer fracción de segundo o incluso 1 segundo más rápido que su rival, y esa fracción, ese mínimo instante puede ser decisivo en una jugada para el resultado.
Y de igual manera la nutrición es parte de un todo, no funciona de manera aislada, es parte de un engrane de una integración de diferentes disciplinas enfocadas al deporte, al rendimiento del atleta, la preparación física, la preparación de fuerza, la fisioterapia, la psicología y evidentemente el manejo táctico de cada entrenador va a ser que al equipo llegar a resultados adecuados. Como nutriólogo de mi equipo, me enfoco en el buen funcionamiento de mi área correspondiente y que mi equipo tenga una buena composición física, hidratación y con una suplementación segura y eficaz.
Concluiría que pasar de la teoría a la práctica es aprender a adaptarse, entender que el librito no siempre se cumple al pie de la letra, y que cada institución cada equipo, cada atleta y cada cuerpo técnico es un mundo distinto.
Al final lo importante siempre es mantener esa flexibilidad con miras al objetivo y poner siempre al atleta en el centro del trabajo, y evidentemente hacer bien mi trabajo porque si bien, la nutrición por si sola, no gana partidos, si puede ser un factor que acerque un poco más a la victoria.

Adán Mellado Ortega MEX
Nutriólogo deportivo, parte del staff de nutrición de Burros Blancos IPN, equipo de futbol americano universitario de gran tradición en México. Apasionada del deporte y nutrición, combina la teoría con la experiencia práctica cotidiana en el campo de juego, su misión es optimizar el rendimiento de los jugadores a través de una nutrición adaptada, flexible y realista siempre al servicio del equipo y del atleta.
