
Una propuesta contemporánea para reducir la improvisación y optimizar el rendimiento
Por Pedro E. Gómez Castañeda
Introducción
La planificación del entrenamiento deportivo ha sido históricamente uno de los pilares
fundamentales para garantizar la preparación organizada y eficaz de los atletas. Desde los
trabajos de Matveev (1965, 2001), se ha concebido la planificación como un proceso
estructurado que regula las cargas de entrenamiento con base en principios científicos. Sin
embargo, los cambios en los calendarios competitivos, el incremento del número de eventos
anuales y la necesidad de resultados inmediatos han evidenciado limitaciones en los modelos
tradicionales (Issurin, 2012).
Ante este contexto, surge el modelo bifásico de planificación del entrenamiento deportivo, una
propuesta metodológica orientada a disminuir la improvisación en la práctica de los
entrenadores y a ofrecer herramientas útiles para mejorar la preparación de los atletas. Este
modelo, de carácter contemporáneo, plantea una organización basada en dos fases
complementarias: la fase cuantitativa y la fase cualitativa, que permiten un equilibrio entre el
desarrollo de las capacidades condicionantes y determinantes del rendimiento.
La improvisación como problema recurrente en el entrenamiento
La improvisación en el proceso de entrenamiento, derivada de la falta de planificación rigurosa,
provoca la ausencia de objetivos claros, cargas desorganizadas y riesgos elevados de lesiones
(Bompa & Haff, 2009). En este sentido, disponer de modelos actualizados de planificación no
solo es una necesidad académica, sino también una exigencia práctica para responder a la
realidad del deporte moderno. El modelo bifásico se plantea como un marco que reemplaza la
improvisación por una lógica estructurada, adaptable y científicamente fundamentada.
Fundamentos del modelo bifásico
El modelo bifásico se organiza en dos fases, claramente diferenciadas por su orientación:
- Fase cuantitativa: centrada en el desarrollo de las direcciones condicionantes del
rendimiento, es decir, las capacidades físicas fundamentales propias de cada disciplina deportiva
(resistencia, fuerza, velocidad, flexibilidad). Se caracteriza por un predominio del volumen de
entrenamiento, estableciendo una base fisiológica y funcional sólida (Gómez Castañeda, 2025). - Fase cualitativa: orientada al perfeccionamiento de las direcciones determinantes del
rendimiento, como la técnica, la táctica, la preparación psicológica y la toma de decisiones en competencia. Se caracteriza por un entrenamiento más específico, con cargas de mayor intensidad y transferencia directa hacia la competencia (Gómez Castañeda, 2025).
Herramienta para los entrenadores
La utilidad del modelo bifásico radica en que proporciona a los entrenadores una guía
metodológica clara y práctica para estructurar el macrociclo de entrenamiento. Entre sus
principales aportaciones se encuentran: ofrecer criterios diferenciados para establecer cuándo
priorizar el volumen y cuándo la especificidad, favorecer la planificación de picos de forma,
reducir la dependencia de la improvisación y garantizar un proceso de evaluación y
retroalimentación constante.
Impacto en el rendimiento deportivo
La implementación del modelo bifásico genera efectos positivos tanto en el plano físico como en
el competitivo. En lo físico, asegura la construcción de una base sólida mediante el desarrollo de
las direcciones condicionantes. En lo competitivo, transforma dicho potencial en resultados
efectivos gracias a la orientación cualitativa.
Conclusiones
El modelo bifásico de planificación del entrenamiento deportivo constituye una propuesta
metodológica contemporánea que responde a las exigencias del deporte actual. Su énfasis en
una fase cuantitativa y una fase cualitativa lo convierte en una herramienta indispensable para
los entrenadores que buscan reducir la improvisación, estructurar el proceso de entrenamiento
y garantizar mejoras sostenidas en el rendimiento deportivo.
Referencias
Bompa, T., & Haff, G. (2009). Periodization: Theory and Methodology of Training. Human
Kinetics.
Gómez Castañeda, P. E. (2025). Planificación contemporánea: del modelo tradicional al modelo
bifásico. Ciudad de México: ENED.
Issurin, V. (2012). Entrenamiento deportivo: periodización en bloques. Barcelona: Editorial
Paidotribo.
Matveiev, L. P. (2001). Teoría general del entrenamiento deportivo. Barcelona: Editorial
Paidotribo.
González, R. & Navarro, F. (2016). Fundamentos del entrenamiento deportivo. España: Editorial
Wanceulen.
Pedro E. Gómez Castañeda
Candidato a Doctor en Ciencias de la Cultura Física y Deporte por la
Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y Deporte de La Habana, Cuba. Candidato a Doctor en Investigación en Ciencias del Deporte por la Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte de Pachuca. Maestro en Metodología del Entrenamiento Deportivo por el Instituto Superior de Cultura Física “Manuel Fajardo” de La Habana, Cuba. Licenciado en Entrenamiento Deportivo por la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos. Capacitador a nivel Panamericano en temas de Metodología del Entrenamiento, desarrollo de deportistas de alto nivel, dirección y gestión del deporte. Presidente del Colegio Profesional de Licenciados en Entrenamiento Deportivo. Fué Metodólogo asesor del Equipo Nacional de Taekwondo. Creador del Modelo Bifásico de Planificación del Entrenamiento. Seleccionado Nacional de Taekwondo en 1993 y 1998. Destacó por su labor dentro de la Selección Nacional de Taekwondo donde se consiguieron múltiples medallas a nivel Centroamericano, Panamericano, Mundial y Olímpico, entre estas la medalla de plata de María del Rosario (Taekwondo) en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
