
Por Esp. F.D. Mariana Concepción Elías Ramírez
Introducción El deporte de alto rendimiento es una verdadera carrera contra el tiempo, en la cual cada uno de los elementos que integran el rendimiento físico deben ajustarse y mantenerse con puntualidad para lograr resultados exitosos. El rendimiento deportivo es el resultado de una profunda relación entre factores intrínsecos y extrínsecos al propio deportista (biológicos, psicológicos, sociales, ambientales, etc.), así como, la planificación que realiza el entrenado, la cual es fundamental que se realice de forma individualizada para cada atleta de acuerdo a sus habilidades, capacidades, rendimiento y objetivos. Para la fisioterapia deportiva, el análisis de todos estos factores resulta relevante ya que muchos de ellos tienen relación de manera directa con la salud del deportista, a nivel neuromuscular, musculoesquelético y también relación con los procesos de recuperación y prevención de lesiones.
Analizar profundamente los factores que influyen en el desarrollo del rendimiento deportivo sin incursionar en la planificación del entrenamiento nos permite comprender la importancia del trabajo multi, inter y transdisciplinario, así como la necesidad de abordar el deporte desde una perspectiva global, en donde comprendamos que todos los roles que intervienen son esenciales en la optimización del rendimiento del deportista.
- Factores biológicos Entre los factores biológicos que pueden influir en el resultado deportivo están los del estado de salud, los cuales pueden desglosarse en:
Predisposición genética y características morfofuncionales: la genética podría determinar aspectos como la composición de las fibras musculares, las cuales pueden ser rápidas o lentas, el morfotipo corporal del sujeto, las variaciones hormonales principalmente en atletas femeninas, la capacidad aeróbica y anaeróbica del sujeto y la tendencia a las lesiones que podría sufrir el deportista. Este conjunto de características influyen de manera directa en la respuesta que tiene el deportista ante cargas de entrenamiento, en el contexto de la fisioterapia es fundamental conocer todas estas condiciones para identificar riesgos estructurales o biomecánicos, precisar estrategias personalizadas para prevención de lesiones y así, en conjunto optimizar el desarrollo de las cualidades físicas según la predisposición del deportista; es importante reconocer que el hecho de conocer estas condiciones, la base genética no puede modificarse por lo que este factor actúa de manera independiente.
- Estado de salud: el rendimiento del deportista puede verse afectado por enfermedades agudas por ejemplo infecciosas o virales, enfermedades crónicas por ejemplo asma, anemia, diabetes, alergias o alteraciones metabólicas o hormonales. Es por eso que es necesaria la participación transdisciplinaria para que el personal de salud realice una detección temprana mediante una anamnesis completa, para poder abordar y dar seguimiento a los síntomas que puedan interferir en la realización de la actividad física y así mantener una línea de comunicación con el personal de salud para ajustar el entrenamiento y las cargas de trabajo, así como los tiempos de retorno a la actividad deportiva.
- Calidad de sueño y recuperación fisiológica: la privación de sueño adecuado limita la capacidad adaptativa del tejido, dificultando la recuperación muscular y predisponiendo al sujeto a lesiones; la realidad es que existen diversos factores que alteran el ciclo del sueño lo cual no depende directamente de la planificación del entrenamiento. El Fisioterapeuta puede intervenir en algunas recomendaciones y situaciones como técnicas de relajación y control del estrés, terapia manual para favorecer la relajación muscular y en situaciones más complicadas es recomendable acudir con especialistas del sueño para un mejor abordaje.
- Factores psicológicos y emocionales Estrés psicológico no relacionado con la competencia: algunas situaciones como los conflictos familiares, problemas económicos, sobre carga escolar o laboral, presión social pueden generar alteraciones en la regulación hormonal del cortisol, pueden llegar a provocar alteración en la capacidad de concentración del deportista, alteración en la percepción del dolor y por lo tanto en la recuperación de lesiones, así como, alteración en la calidad de sueño. El entrenador, aunque no es psicólogo se percata de situaciones como el incremento en la tensión muscular, la fatiga persistente y es el momento en el que el atleta es referido a la especialidad adecuada para su atención; es así como, estos factores no son modificables por la planificación del entrenador, pero impactan de manera directa en el rendimiento del deportista, como la Ansiedad y presión extrema: la presión que pueden llegar a generar los padres, patrocinadores o equipos rivales pueden elevar de manera exagerada la ansiedad competitiva; pueden observarse manifestaciones corporales como bruxismo, alteraciones posturales, tensión muscular. La ansiedad no depende de la planificación del entrenador, pero condiciona fuertemente el desempeño deportivo del atleta.
- Factores socioeconómicos y del entorno tales como Recursos materiales y acceso a servicios de salud: el rendimiento del atleta podría verse afectado por limitaciones como falta de equipamiento adecuado, acceso limitado a servicios como fisioterapia, psicología, nutrición, medicina deportiva, etc., espacios de entrenamiento insuficientes o de mala calidad.
- Apoyo familiar y social: el apoyo y soporte emocional y logístico influye directamente en la adherencia al entrenamiento, la motivación y la asistencia a sesiones de recuperación física y emocional Situación económica del deportista: este punto se ve afectado en cuanto a la atención biopiscosocial del atleta, el acceso a servicios médicos, a servicios de nutrición a la suplementación y la adecuada calidad de descanso, así como, las condiciones de la vivienda o la necesidad de trabajar influyen en la calidad de descanso del deportista. Aunque el entrenador planifique de manera óptima, un deportista con limitaciones económicas puede desarrollar déficits nutricionales, fatiga acumulada y problemas crónicos de salud.
- Factores ambientales como las climáticas y ambientales: la temperatura, la humedad, la altitud, la calidad del aire entre otras condiciones climáticas tienden a afectar el rendimiento fisiológico del atleta, estos factores no dependen de la planificación, pero tienen a modificar la respuesta del organismo a la actividad física. Es por eso que resulta de vital importancia abordar al deportista con educación para la aclimatación, prevención de calambres, deshidratación o golpes de calor, esto mediante una buena alimentación e hidratación. Superficie de juego y condiciones del terreno: esto influye en el impacto articular y el riesgo de lesiones por tracción o desplazamiento, fatiga muscular prematura; por lo cual resulta relevante analizar los patrones e apoyo y biomecánica del atleta implementando ejercicios compensatorios dependiendo de la superficie a la cual está acostumbrado a realizar sus actividades deportivas y así, reducir en medida de lo posible el mayor número de riesgos de lesión.
- Calendario competitivo: en este punto el entrenador ajusta cargas de entrenamiento, pero no puede ajustar factores externos como un viaje prolongado, cambios de horario, cronograma de competencia muy cargada o competencias inesperadas. 5. Factores relacionados con la nutrición y el estilo de vida Alimentación: el atleta debe de cumplir con los requerimientos nutricionales adecuados a su edad, sexo, deporte, etc., aunque el entrenador promueva hábitos saludables, el deportista toma decisiones independientes y una dieta inadecuada puede provocar en el atleta la perdida de la masa muscular, calambres frecuentes, fatiga no explicada, lesiones por déficit nutricional, por ejemplo, fatiga ósea, tendinopatias, etc.
- Factores propios del deportista: adherencia, hábitos y conductas Adherencia al plan de entrenamiento: aunque el programa realizado por el entrenador sea excepcional, el deportista puede no seguir las cargas adecuadas, entrenar por su cuenta sin supervisión o no respetar los días de descanso indicados; esto puede llegar a generar desequilibrios que aumentan el riesgo de presentar una lesión en una situación grave, aunque también puede provocar alteración en la técnica del deporte, cambios de patrones de movimiento, fatiga acumulada, entre otros Cumplimiento de la rehabilitación o prevención: muchas de las lesiones deportivas tienden a ser recidivantes, esto debido al abandono temprano de la rehabilitación, falta de disciplina con los ejercicios enviados para casa o bien no respetar los tiempos de retorno deportivo.
- Conducta deportiva y toma de decisiones: el deportista puede asumir riesgos innecesarios, puede sobreesforzarse en competencia y puede ignorar señales de dolor; lo cual indica que, aunque la planificación del entrenador haya sido indicada de una manera, él no puede gestionar estas decisiones en tiempo real. Conclusión El rendimiento deportivo es un fenómeno multifactorial, en el cual intervienen un sinfín de elementos que exceden la planificación elaborada por el entrenador. Comprender estos factores permite desarrollar estrategias integrales que promuevan la prevención de lesiones, la optimización de la recuperación, la adecuada alimentación y el bienestar biopsicosocial del deportista, el consumo de sustancias nocivas: el tabaco, el alcohol y otras sustancias nocivas tienden a tener efectos directos sobre la capacidad cardiovascular, la recuperación tisular, la calidad del sueño, la plasticidad neuromuscular entre otros. 6El trabajo transdisciplinario contribuye a que el deportista alcance su máximo rendimiento dentro de las condiciones individuales, grupales y del ambiente que lo rodea. Aunque no todos los factores pueden controlarse, si pueden gestionarse mediante la educación, prevención y monitoreo de estrategias personalizadas.
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