Por Aldo Tekuan MEX

La práctica física es de vital importancia para obtener una buena salud y por consiguiente una buena calidad de vida. Los entrenamientos deportivos pueden ser muy variados e incluso muchos de ellos pueden llevar incrustada una filosofía de vida que nos inspire a superarnos mediante cada sesión de entrenamiento, pero… ¿Qué pasaría si hoy en día pudiéramos entrenar con la filosofía ancestral del Guerrero Jaguar?
Actualmente existen cinco tipos de combate olímpico, los cuales son el Esgrima, Taekwondo, Boxeo, Judo y la Lucha Libre. También existen muchas otras artes marciales que se practican en torneos de combate “no olímpico” que integran diversas artes marciales dentro de su forma de combate, como las Artes Marciales Mixtas, Kick Boxing o el Sambo.
Hay otros tipos de combate no olímpico que mantienen una forma de pelea tradicional, muy apegado a su forma de combate de raíz (dependiendo de cada país) como el Kung Fu Shaolin (San Da), Capoeira, Bokator, entre otros que han logrado mantener vivo su arte tradicional. Es en este tipo de pelea que el combate del Guerrero Jaguar hace su aparición como una forma de combate tradicional del México antiguo.
Los Guerreros Jaguar tenían una forma de combate de origen prehispánico que hoy en dia sobrevive, pero que se ha fragmentado en diferentes regiones. Los tres tipos de pelea son el “Porrazo del Tigre”, “La pelea de Tigres de Acatlán” y por último “La pelea de tigres de Zitlala”, siendo esta última la más cercana a los combates rituales del México antiguo, ya que tanto la estructura ritual, como los elementos que la conforman nos brinda una mirada al pasado de tan formidables guerreros.
El entrenamiento que se propone se centra en el trabajo de resistencia cardiovascular como primer pilar en las capacidades físicas. Para posteriormente trabajar estímulos de fuerza, velocidad y así poder llevarlo a la potencia de los golpes maximizando las capacidades físicas.
También se busca impregnar en los practicantes deportivos la filosofía en batalla que los guerreros han dejado a través de la tradición viva con los peleadores rituales, retomando el linaje ancestral que vive en la sangre que nos invita a entrenar con intensidad, para volver a reconectar con nuestro Guerrero Jaguar interno.
Comprender la tradición del peleador ritual nos permite estructurar un entrenamiento con bases culturales y objetivos claros: disciplina, autodefensa, fuerza, identidad, etc. Se puede integrar una rutina diaria de ejercicios manteniendo una conexión de raíz ancestral, generando una nueva corriente para ejercitarnos a través de una educación física ancestral, es decir, un entrenamiento con identidad.
Gracias al esfuerzo y participación de instructores y profesores tanto deportivos como tradicionales se ha podido aperturar el primer “Calpulli” (Casa) de Guerreros Jaguar en la escuela de artes marciales “EVOLUCIÓN” ubicada en Temixco en el estado de Morelos.
La escuela Evolución es pionera en el rubro del “Entrenamiento del Jaguar”, logrando revivir el espíritu del Guerrero a través de su práctica deportiva y fortaleciendo nuestro cuerpo-mente con la filosofía milenaria del México antiguo.
En conclusión, el legado del Guerrero Jaguar sobrevive en la cultura popular. Su figura se ha reinterpretado en contextos tradicionales y espirituales. Adaptar su entrenamiento implica un respeto profundo por su cosmovisión, evitando la apropiación superficial y comprendiendo el simbolismo detrás del esfuerzo de nuestros ancestros.
Aldo Daniel Corrales Hernández

Licenciado en Teatro con especialidad en dirección. Reconocimiento por la colaboración como consejero técnico en la Escuela de Teatro Danza y Música de la UAEM en 2015. Artista marcial certificado en el campo de Kung Fu Shaolin, Kick Boxing y acondicionamiento físico. Placa de reconocimiento por apoyo al deporte en el estado de Morelos por parte de la escuela de artes marciales Evolución en 2021. Danzante y Guerrero de tradición certificado por el grupo Ocho Venado A. C. de Tilantongo, Oaxaca en 2025. Peleador ritual reconocido en la Pelea de Tigres de Zitlala, Guerrero desde 2019. Promotor y difusor de la cultura y el deporte en diversos festivales en Morelos mostrando exhibiciones del Guerrero Jaguar. Investigador en el proyecto escénico-deportivo “Combate del Guerrero Jaguar”.
