Por Dr. Héctor Manuel Icaza Campa
Hablar de la formación inicial del educador físico es poco atractivo para la gran mayoría de los docentes, y, sin embargo, es un factor determinante para el tipo de egresado y nuevo profesional del área.
Durante mucho tiempo, esta labor se hizo a partir de la organización y planeación que tenía como función la ya extinta Dirección General de Educación Física (DGEF) y dado que dentro de ella existía un área específica para el diseño de planes y programas de estudio, esto era lo esperado y más aún, se hacía con la participación de los representantes de todas o la mayoría de las escuelas formadoras del país y en su momento con el Consejo Nacional Técnico de la Educación, también ya desaparecido y hoy, esta función se le asignó a la Dirección General de Desarrollo Curricular (DGDC); pero al parecer, los resultados de esta situación no han sido los esperados ya que actualmente se cuenta con distintos planes de estudio en las diferentes escuelas formadoras del país y no se diga en las carreras que sobre esta área ofrecen las distintas universidades del país, por lo que hoy existen por lo menos 50 planes de estudio diferentes. En el caso de las escuelas normales se entiende que existe uno solo para toda la república, sin embargo esto no es completamente cierto y como ejemplo tenemos el caso de la ESEF de la Ciudad de México, que cuenta con un plan de estudios un tanto cuanto diferente por estar supeditado a los lineamientos de la Dirección de Educación Normal de la propia Ciudad de México y en cierta medida también por la normativa de la DGDC que no cuenta con el personal especializado para esta función y menos aún en lo específico de la Educación Física.
¿Cuáles son los resultados de esta situación?
Enumeraremos algunos de los principales:
- Una diversidad de planes de estudio que no permite la unificación de criterios en cuanto a su diseño curricular
- La propia estructura y organización del plan de estudios no responde a las necesidades y realidad nacional en cuanto a los contenidos y campos o áreas de formación en los que se debe formar al futuro docente
- Existe un elevado porcentaje de las supuestas asignaturas comunes de todas las escuelas normales que restringe o limita en exceso los espacios de la carga curricular en la formación específica del docente de educación física
- Además, se da una gran carga horaria a la enseñanza del idioma inglés que por lo demás ha demostrado ser inútil para efectos prácticos en la formación del docente
- Los actuales campos o áreas de formación están muy limitados en cuanto a sus contenidos, diseño y carga horaria por lo antes expuesto y en algunos casos dejan fuera muchos de los aprendizajes fundamentales que debe reunir el alumno para su futuro desempeño profesional
- Está cargado de un exceso de ideología y de asignaturas que no contribuyen a la buena formación del licenciado en Educación Física
- Todo lo anterior pone en duda la creación de una auténtica y sólida identidad profesional, así como también que el egresado salga con una formación deficiente y poco actualizada
- Lo anterior es en parte debido también a que el personal académico de las escuelas tiene deficiencias profesionales y en ocasiones ni siquiera conoce el área y que también ya es -en muchos casos- personal con muchos años dentro de la institución y que tampoco se han capacitado o actualizado debidamente.
- La infraestructura material, organizacional, humana y económica son muy deficientes y ello impide su buen desempeño
- Si bien, en el caso de la licenciatura que ofrecen las normales del país es profesionalizante, esto es una gran limitante en cuanto a la formación en el área de la investigación específica del área lo que también va en detrimento de la calidad de servicio y de la escasa investigación que en estas se promueve y menos ahora que tampoco es requisito que se titulen por examen profesional.
Son pues estos algunos de los aspectos a destacar en la situación en que se encuentra la formación de los nuevos docentes de educación física del país y por si eso fuera poco, el tema de que al egresar anteriormente se les otorgaba una plaza base de 19 horas, lo cual significaba una garantía de trabajo, a la vez que una garantía de atención del servicio en las escuelas de educación básica del país, esto ya no sucede así en la gran mayoría de los casos y también repercute tanto en el interés de los jóvenes por formarse en esta área -y además que hoy las universidades ofrecen una gran abanico de opciones en estas y otra áreas afines- y que el incentivo de egresar con una plaza base ya tampoco existe.

Dr. Héctor Manuel Icaza Campa
Dr. en Ciencias del Deporte. Maestro en Educación. Maestría en Teoría del Entrenamiento en Moscú, Rusia. Especialidad en Educación Deportiva y Prácticas para la salud. Profesor y Lic. en Educación Física. Entrenador de Levantamiento de pesas y atletismo. Fue Subdirector Académico de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos. Catedrático de la ESEF México, por 30 años. Profesor por horas en la Universidad de Colima. Metodólogo del Deporte en el Instituto Colimense del Deporte. Creador de la Licenciatura en Entrenamiento Deportivo de la Universidad José Martí en Colima. Presidente del Colegio Colimense de Profesionales de la Educación Física. Autor del Manual para la elaboración de planes de entrenamiento Autor del Libro del Profesor de Educación Física. Autor del Libro Filosofía de la Educación Física. Autor del Libro Propuesta de un Modelo de Educación Física con Enfoque Formativo y Orientado a la Salud. Autor del Libro Manual de Levantamiento de Pesas.
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