
Por Antonio Juárez
En la calle de Dr. Balmis casi esq. con Dr. Andrade, oficialmente Col. Hidalgo, pero conocida como Colonia Doctores, había un local que albergaba una tienda mediana de abarrotes. El dueño era un español de apellido Ibañez, era aficionado del Real Madrid. Había una radiodifusora que pasaba música de diversas regiones de España y también transmitían juegos de fútbol de España, entre ellos los del Real Madrid; nos hicimos fans del club blanco, y hasta hoy día 2025 sigo siéndolo.
Era 1953, yo tenía 10 años y jugábamos un grupo de niños en un equipo que se llamaba Latino F.C., registrado en la Federación Mexicana de Fútbol (FMF). Eran tres equipos que formaban nuestro club: 1ª Infantil, y dos Juveniles. Acompañábamos al señor que organizaba los tres equipos, se llamaba Cecilio, era muy entusiasta, compraba los uniformes y nos los vendía al precio, en pagos, pero él ponía dinero para varios gastos: cuotas en la FMF, pasajes y otros diversos (botiquín). Dos de sus hijos jugaban en las Juveniles.
En cada partido llevaba agua, vendas, medias, etc.
Como mencioné antes, lo acompañábamos a la FMF a ver los horarios, campos y rivales que nos tocaría jugar.
Un día salió muy enojado de las oficinas de la FMF (en la calle de Lucerna esq. Abraham González, Col. Juárez, Méx. D.F.), venía platicando con otro hombre y le decía: “En la FMF son unos malditos, son una mafia, todo es chueco, quiere dinero de nada y de todo, qué lástima” y comenzamos a caminar hacia Dr. Balmis.
Fue la primera vez que oí la palabra mafia, después le pregunté al señor Cecilio qué significaba mafia y me dijo: “Una pandilla de malhechores”.
Y parece que ello nunca se ha corregido.
Antonio Juárez
Escritor
