“Los factores de ejecución, como condicionantes de la Entrenabilidad y la evolución de la Aptitud Física”

admin-xtnegocio

Por Carlos Zuccotti ARG

Los factores de ejecución, comúnmente denominados Capacidades Condicionales, representan el aspecto más fáctico y objetivable en términos de observación de las acciones motrices.

Si no tenemos en cuenta su estimulación, seguramente la realización adecuada del movimiento se verá comprometida, dado que todo movimiento requiere de un determinado grado de Fuerza, Flexibilidad y Velocidad, como mínimo, entre otras capacidades.

La Entrenabilidad puede definirse como la capacidad del sujeto de someterse a un proceso de Entrenamiento para un acondicionamiento general, o bien para el mejoramiento del rendimiento en algún aspecto específico.

Algunos conceptos sobre entrenamiento:

·  “El entrenamiento es un proceso continuo de trabajo que busca el desarrollo óptimo de las cualidades físicas y psíquicas del sujeto para alcanzar el máximo rendimiento deportivo. Este es un proceso sistemático y planificado de adaptaciones morfofuncionales, psíquicas, técnicas, tácticas, logradas a través de cargas funcionales crecientes, con el fin de obtener el máximo rendimiento de las capacidades individuales en un deporte o disciplina concreta.” González Badillo. (2002)

· Este es un proceso sistemático dirigido al perfeccionamiento deportivo, que pretende desarrollar óptimamente la capacidad y disposición de juego y de rendimiento de todos los jugadores y del equipo, teniendo en cuenta conocimientos teóricos, experiencia práctica y todos condicionamientos personales, materiales y sociales. Martin, (1977)

· Es la forma fundamental de preparación del deportista, basada en ejercicios sistemáticos, y la cual representa en esencia, un proceso organizado pedagógicamente con el objeto de dirigir la evolución del deportista. Matveiev, (1983)

· Esta es una actividad deportiva sistemática de larga duración, graduada de forma progresiva a nivel individual, cuyo objetivo es conformar las funciones humanas, psicológicas y fisiológicas para poder superar las tareas más exigentes. Bompa, (1983)

· Es el proceso de adaptación del organismo a todas las cargas funcionales crecientes, a mayores exigencias en la manifestación de la fuerza y la rapidez, a la resistencia y a la flexibilidad, la coordinación de los movimientos y la habilidad, a más elevados esfuerzos volitivos y tensiones síquicas y a muchas otras exigencias de la actividad deportiva. Ozolin, (1983)

· El entrenamiento es un concepto que reúne todas las medidas del proceso para aumentar el rendimiento deportivo. Grosser, Starischka y Zimmermann, (1983)

· El entrenamiento deportivo es un proceso pedagógico-educativo, el cual se caracteriza en la organización del ejercicio físico repetido suficientemente en número de veces y con la intensidad tal que, aplicadas de forma creciente, estimulen el proceso fisiológico de supercompensación del organismo, favoreciendo el aumento de la capacidad física, psíquica, técnica y táctica del atleta con la finalidad de mejorar y consolidar el rendimiento en la prueba. Vittori, (1983)

· Este es un proceso pedagógico complejo; aumento de las posibilidades condicionales y teóricas – práctica y de (disponibilidad) comportamiento deportivo (Maestría). Verkhoshansky, (1985)

· Preparación compleja para el rendimiento. El estado de entrenamiento es un estado de adaptación biológica. Platonov, (1988)

·   En psicología del deporte, es la tarea de mejorar progresivamente las destrezas psíquicas para optimizar el rendimiento Urbano (2007)

Los condicionamientos que surgen a la hora de hablar de la entrenabilidad son: la edad, el estado de salud, la genética, la motivación y las condiciones contextuales entre otras (ambientales, económicas y sociales).

Todos estos, y ocasionalmente otras variables como la inteligencia emocional, los hábitos saludables, etc. también deben conjugarse positivamente para que el resultado del entrenamiento sea el deseado. Sin duda, esto no es algo sencillo si pensamos en la gran cantidad de factores que entran en juego durante períodos de tiempo que a veces son muy prolongados y en contextos poco favorables.

Podemos afirmar que la entrenabilidad se mide por el grado de transformaciones morfológicas o funcionales sufridas por el organismo sometido al proceso de acondicionamiento general, a través de un programa de entrenamiento específico.

Pero, en cuanto a los niños, existen algunas discrepancias cuya significación analizaremos detalladamente a continuación. A diferencia de lo que sucede en los adultos, en quienes las modificaciones surgidas tras la realización de un programa deportivo deben ser atribuidas al mismo, en los niños, el crecimiento, el desarrollo y la maduración interfieren alterando positiva o negativamente los efectos del entrenamiento.

Sin embargo, algunos autores opinan que la actividad realizada de forma habitual, basada en ejercicios rápidos y de corta duración, no es suficiente para elevar el VO2.     

La Resistencia es una de las cualidades físicas básicas o capacidades condicionales que tiene como sustrato morfo-funcional el sistema porta-oxígeno y, por lo tanto, la mejora y desarrollo de los aparatos cardiovascular, respiratorio y el sistema metabólico. Su objetivo principal es que los jugadores soporten cargas de trabajo de larga duración, y mediante el entrenamiento, prolongar el máximo tiempo los esfuerzos propios del juego minimizando la fatiga. Su desarrollo fisiológico evoluciona de forma progresiva desde edades tempranas hasta los 18 años, pasando por una serie de etapas donde se deben adaptar las cargas, el volumen, la intensidad, los sistemas de entrenamiento y los contenidos para formar una base sólida al futuro jugador adulto y no afectar negativamente el proceso evolutivo de la infancia.

El entrenamiento de la resistencia, especialmente la aeróbica, debe constituir una parte del entrenamiento infantil, y no debe destacarse de forma singular, aunque no podemos suprimir las necesidades de un desarrollo progresivo.

            Recordemos que generalmente, en los niños la capacidad aeróbica se encuentra de por sí elevada, a consecuencia de la gran cantidad de ejercicio realizados habitualmente, ya sea de forma espontánea o controlados.

 Los niños no son pequeños adultos, su cognición, sus emociones, su motricidad y sus tiempos de adaptación son diferentes, por lo que merecen un tratamiento y una dedicación de alta especificidad, para que atienda las particulares características de cada fase y estadio evolutivo.

El movimiento no solo forma parte del niño, sino que es el propio niño: Niño y movimiento son inseparables. La motricidad representa un fundamento y una condición importante, no solo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio afectivo.

Cualquier limitación o descuido del aspecto motor tiene efectos duraderos en las demás dimensiones de la personalidad. Por el contrario, si incentivamos, organizamos y dirigimos temprana y adecuadamente la actividad motriz del niño, estimulamos el desarrollo multilateral de su personalidad.

La formación motriz educativa deportiva, como medio seguro para el establecimiento de una eficiente Iniciación Deportiva, creemos que debe considerar:

·         La superación del mecanicismo alienante, el tecnicismo y la competitividad estricta.

·         La revalorización de lo lúdico.

·         La búsqueda de vivenciar el propio cuerpo, asumiendo y conociendo los límites del mismo.

·         El inicio del aprendizaje motor a través de actividades de movimiento creativas, de búsqueda personal y adaptación a las necesidades individuales.

·         La valoración del proceso de autorrealización.

·         La participación activa, la variabilidad metodológica. La reflexión y el respeto al tiempo personal.

·         Al educando como protagonista. Libre creador y crítico.

Tratemos de no buscar un niño para un deporte…Intentemos buscar un deporte, o más de uno, para cada uno de nuestros niños.

El entrenamiento eficiente en la etapa de iniciación deportiva o infantil busca los esfuerzos justos, individualmente establecidos y medidos, en un contexto global y en donde el gesto deportivo, la destreza y la coordinación son permanentemente cuidadas, no hay agresión, hay trabajo hay esfuerzo, pero de acuerdo a las reales capacidades de adaptación y superación humanas.

El aprendizaje prematuro, que produce rápidos aumentos del rendimiento, suele ser antieconómico e inútil, ya que fija actitudes y estereotipos dinámicos primitivos, que traen como consecuencia posteriores estancamientos y desarrollos insuficientes en etapas posteriores.

Considerando que el entrenamiento en las etapas de iniciación deportiva, deberá estar adecuado al crecimiento y desarrollo del niño y estar sustentado en un proceso pedagógico progresivo, sistemático y variable. Él ha sido desarrollado por mucho tiempo como la suma de elementos cuantitativos, cargas de trabajo, volúmenes, intensidades, pausas, etc…esto parecía que cerraba el círculo, casi matemático del rendimiento deportivo. (Molnar 1995)

En realidad, el hombre y su relación con la humanidad van mucho más allá de su mundo físico

Creemos que hoy los caminos del entrenamiento deportivo deben orientarse hacia sus cauces más profundos, sus bases pedagógicas y el respeto, junto a todas las leyes biológicas, de la condición integral del hombre.

Por eso es muy importante en la etapa que va de los 4 a los 7 años, observar un rápido aumento cuantitativo del rendimiento, en las capacidades condicionantes se observan progresos diferenciados, mientras en las coordinativas los progresos son más marcados y homogéneos, se aprecia un claro aumento de las mismas reflejado en el aumento de la capacidad del equilibrio, ritmo y acoplamiento y anticipación. La capacidad de combinación, de las acciones motoras también se desarrolla en este periodo

Se aprecia un rápido aumento de la capacidad de la resistencia aeróbica, de determinados componentes de la velocidad, especialmente de reacción y frecuencia. y la creciente capacidad de ejecución de la fuerza veloz.

En la edad escolar inicial o prepuberal (de 7 a 10 años), es la fase de rápido progreso en el aprendizaje motor. Aprenden a dominar sus impulsos motores y a concentrarse en una actividad específica.

Es importante destacar que pasando los 10 años en plena   iniciación deportiva y hasta los 12 años se observa un gran progreso del desarrollo físico, el primer cambio morfológico que se produce está determinado por el crecimiento de las extremidades, la disminución del tejido graso y un aumento de la fuerza relativa.

En esta etapa inicial el conjunto de medios y métodos deben orientarse hacia una estimulación rápida de la capacidad del aprendizaje motor, en una búsqueda multilateral de desarrollo de las capacidades coordinativas.

La especialización temprana pensamos que debe iniciarse en aquellos deportes donde el rendimiento máximo se alcanza precozmente. Con el sustento de una actividad de base amplia y multilateral donde se debe poner especial énfasis en la formación técnica y coordinativa.

El entrenamiento intensivo precoz, que logre rendimientos deportivos tempranos a través de un entrenamiento unilateral y específico es totalmente inapropiado y se encuentra alejado de las necesidades biológicas y psicológicas del niño.

Referencias bibliográficas:

·         Astrand, P.O.; Rodahl, K.: Fisiología del trabajo físico. Ed. Médica Panamericana, Buenos Aires, 1985.

·         Barthes, R. Elementos de Semiología. Ed. Cultrix. España.1964.

·         Bompa, Tudor. Periodización. Teoría y metodología del entrenamiento. Editorial Hispano Europea.    España. 2016

·         Cagigal, J.M. Deporte y pedagogía. Humanismo, Comité olímpico español. Madrid. 1988.Cratty, B.

·         Desarrollo Perceptual y Motor en los Niños. Paidós Ed. Bs.As. 1982.

·         Da Fonseca, V. Estudio y Génesis de la psicomotricidad. Ed. Inde 2002.

·         Da Fonseca, V. Manual de Observación Psicomotriz. Ed. Inde 2009.

·         Da Fonseca, V. Problemas del aprendizaje. Ed. Inde 2000.

·         Dilorenzo, Sergio Alfredo. Apuntes de la cátedra Psicología del Aprendizaje Motor. Universidad Católica de Salta, 2010.

·         Dilorenzo, Sergio Alfredo, Apuntes de la cátedra Análisis de las estrategias de los deportes. Universidad Católica de Salta.2020.

·         Gallahue, D. en: Ruiz Pérez, L. Desarrollo motor y actividades físicas. Ed. Gymnos. 1994.

·         Gesell, Arnold. Psicología evolutiva de 1 a 16 años. Editorial Paidós ibérica, España. 1984.

·         Hann, E: Entrenamiento con niños, Martínez Roca, 1988.

·         Hernández Moreno, J. y Ribas, J. La Praxiología motriz: fundamentos y aplicaciones. Ed. Indie 2004.

·         Le Boulch, J. (1985). Hacia una Ciencia del Movimiento Humano. Introducción a la Psicokinética. Paidós Ed. Bs.As.1985

·         Manes F. y Niro M. El cerebro del futuro. Ed. Planeta. 2018.

·         Manno, R.: Fundamentos del entrenamiento deportivo. Ed. Paidotribo, Barcelona, 1991.

·         Marino, Julián, Palma Ramiro, Cruz Juan, Jaldo Rodrigo. Microestructura de la cognición. Neuro   Chubut II, Universidad de Chubut Argentina. 2017.

·         Matveyev, L. Periodización del entrenamiento deportivo. Madrid: Instituto nacional de Educación Física y deporte.  España. 1977.Molnar, G. Sistema muscular y ejercicio/ Cuadernos de formación    permanente, N* 1, 1994.

·         Palau, X. “Entrenabilidad de la resistencia en edades tempranas” http://www.efdeportes.com/ Revista Digital – Buenos Aires – Año 10 – N° 88 – Setiembre de 2005

·         Parlebas, P Léxico de Praxiología Motriz. Ed. Paidotribo. 2001.

·         Parlebas, P. Elementos de Sociología del Deporte. Ed. Unisport, 1988.

·    Parlebas, P. “Problemas del juego en la Educación Física”, en Actas del Primer Congreso Argentino de Educación Física y Ciencias. Departamento de  Educación Física / Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación / U.N.L.P., La Plata. (1993)

·         Vayer, P. El diálogo corporal. Ed. Morata 1985.

·         Verkhoshansky, Yuri. Teoría y metodología del entrenamiento deportivo. Paidotribo. 2019. España.

·         Wallon, Henry. Desarrollo infantil, la teoría de Wallon, Ps Jaime Ernesto Vargas Mendoza, Asociación Oaxaqueña de Psicología, AC México.2007.

·         Zuccotti, Carlos Heriberto. Apuntes de la cátedra Practica III entrenamiento deportivo. Universidad Católica de Salta, 2024.

Next Post

De la calificación al desarrollo: caracterización de la evaluación en Educación Física y su reorientación hacia fines formativos.

Dr. Domingo Blázquez Sánchez dblazquez29@gmail.com Resumen La evaluación en la Educación Física (EF) en la enseñanza obligatoria está experimentando una profunda reorientación conceptual, desplazando su foco desde la mera calificación y acreditación hacia una función formativa y reguladora del proceso de enseñanza-aprendizaje. Un reciente informe de investigación (Mar del Plata, […]