Por Diego Cesar Martínez Vera
Recientemente noté que existe una nueva “rivalidad” entre aficionados de equipos de la Liga de Expansión contra el equipo atlantista, pero lo curioso es que no tiene nada que ver lo hecho en la cancha, además de contar con muchos tintes de carácter político o de relaciones públicas.
El Atlante fue el primer equipo en salirse del grupo de clubes que presentaron resistencia contra la Femexfut por el tema del ascenso, esto llamó la atención al ser el club más laureado en la época de Expansión, pero todo terminó por dejar peor parados al club que jugaba en Cancún cuando fue el único en aplicar la certificación, siendo esto una acción en contra de sus clubes hermanos que luchan por el derecho a ascender.
Pero no hay que sorprendernos, Emilio Escalante, dueño del Potro de Hierro, es una persona que no ha sabido cumplir sus promesas y encuentra cualquier excusa como un buen pretexto para hacer su voluntad.
Escalante es un hombre que le gusta declarar, cuando el gobierno de la Miguel Hidalgo clausuró el estadio de la Ciudad de los Deportes; equipos como los Tuzos y Toluca ofrecieron su estadio para su juego contra la Jaiba Brava, pero por cercanía quedaron instalados en Cantera.
Tras esto, el Atlante se hizo local en el Hidalgo, pero tras quedar eliminado por el Celaya se realizó su mudanza a Zacatepec. Emilio mencionó que a largo plazo la idea era que el Potro siguiera en CDMX, pero parece que se olvidó cuando hace un par de meses aceptó que el Atlante se mantendrá en el Coruco Díaz un buen tiempo, pues es su equipo y puede hacer lo que quiera.
En su momento respaldó al “Borita” Alcantar, pero tras ser líder y perder en semis contra los Toros de Celaya lo echó, mas esa mano dura le faltó para hacer lo mismo cuando Morelia le remontó vergonzosamente de visita en la pasada liguilla, quizás porque Miguel de Jesús Fuentes sí es su amigo y Alcantar no lo es, no tuvo la misma decisión.
Escalante prometió meter al Atlante a primera “hasta por la ventana” si era necesario, pero cuando el grupo de valientes equipos alzaron la voz frente al TAS, a Emilio se le acabó la valentía y dobló las manos frente a Femexfut.
Atlante es más que una persona, una plantilla, un estadio o una división en particular, pero estas contradicciones claro que arrastran el prestigio e historia de uno de los equipos más históricos y maltratados de México.

Diego Cesar Martínez Vera
Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación, estudiante de la Maestría en Periodismo Deportivo. Un pambolero amante de más deportes con gusto en contar historias y dar su opinión, me encanta combinar un estilo periodístico con momentos de reflexión.
