Por Valeria Mares
En todas las instituciones educativas existen diferentes enfoques y planes de desarrollo deportivo, que van desde clases de educación física, actividades extracurriculares o selecciones deportivas. Pero en esta ocasión quiero hablarles del modelo que implementa el Tec de Monterrey, el cual me parece un gran ejemplo porque abre espacios para todos los perfiles de estudiantes que disfrutan del deporte.
En el Tec, tanto en Prepa como en Universidad, existen equipos representativos, formados por deportistas de alto nivel que compiten en torneos nacionales de primera fuerza. También están las selecciones deportivas, que participan en segunda fuerza nacional, eventos locales, y que son un paso intermedio para quienes buscan llegar a representar a la institución en la máxima categoría.
Y lo más importante: el Tec cuenta con el espacio de formación deportiva, que es la base y el inicio de la actividad física dentro de la institución. Esta área se fundamenta en cuatro pilares muy importantes: aprender, jugar, estar bien y divertirse.
- Aprender: En las clases deportivas se adquiere técnica, táctica y nociones de preparación física.
- Jugar: A través de torneos internos y actividades recreativas que refuerzan la convivencia.
- Estar bien: Al mantener un equilibrio entre la actividad física y el bienestar mental.
- Divertirse: Porque el deporte también es alegría y motivación, no solo competición.
Con este modelo, el Tec garantiza un espacio para todos: para quienes apenas empiezan, para los que disfrutan mantenerse activos y para los que sueñan con competir a nivel nacional.
La formación deportiva es clave en el desarrollo de los jóvenes, ya que combina las actividades académicas con la práctica deportiva, fomentando un mejor rendimiento y un crecimiento personal y social que se refleja directamente en su estilo y calidad de vida.
Este modelo debería servir de inspiración para que más instituciones ofrezcan a sus estudiantes espacios de deporte y actividad física que se adapten a todos los intereses y objetivos.
Por Valeria Mares | Lic. en Deportes
